Vacaciones (y como no enloquecer ante la falta de ellas)

 

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Se acaba el colegio. Respiro para los niños y los papás también…se acaban las peleas a las 7 de la mañana. Los gritos de ponte el pantalón, lávate los dientes, ven para peinarte y apúrense niños que faltan 10 para las 8 también quedan en el pasado.

Sin embargo, se aparece amenazante un tremeeeendo fantasma, amenazante como ninguno, es la gran pregunta que todas las mamás nos hacemos apenas la navidad nos deja: Qué hago con mis niños veraneantes mientras yo trabajo??

Opciones hay mil, tiempo poco. El horario laboral no se reduce y los niños están aburridos. En el mejor de los casos, tenemos a alguna persona que nos ayuda en la casa y punto. En otro, aparecen las alternativas de campamentos de verano, en la municipalidad, colegio o jardines infantiles y en otros, la vecina buena onda que cuida a un par de niños en la cuadra y los manguerea en su patio, es la mejor opción.

En mi caso, soy de las que dejan que sus niños se aburran en vacaciones. Tengo la suerte de tener una persona que me los cuida en la casa. Eso sumado a que sólo trabajo en las tardes, me deja las mañanas libres para meterlos a clases de natación en la piscina municipal. Ellos alegan y hacen grandes berrinches, pero para mí el que los niños sepan defenderse en el agua es básico y esencial, así que los llevo igual. En las tardes, dejo que se aburran.

Los expertos aseguran que el aburrimiento es muy importante para desarrollar la creatividad, así que basándose en eso, las tardes de mis enanos tienen manguera, tierra, patio, muchos bichos y plantas que conocer. La verdad es que yo no estoy en la casa a esas horas para armarles panoramas. Les tengo prohibida la tele, y la comida a deshora así que no les queda más remedio que ingeniarselas, armar legos, castillos, jugar a las princesas, superhéroes, al almacén y lo que se les vaya ocurriendo. El otro día, llegué del trabajo y los encontré tirándose de guata en un resbalín que habían hecho pegando bolsas de basura. Uno corría al guataso mientras la otra lo mojaba con la manguera y vice versa. Se mataban de la rísa!

El verano es delicioso, pero cuando los papás tenemos que trabajar, no queda otra que entregar a los niños al aburrimiento, o ustedes son de otra idea? Espero sus comentarios!

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