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Sobrepeso y Obesidad Infantil, prevenir es tarea de todos

 

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Ser mamas no es una tarea fácil, mientras escribo esto muevo con el pie la silla nido de mi hijo de 2 meses y le pido a la mayor que por unos minutos no hable tan fuerte para que su hermano logre quedarse dormido.

En esta difícil tarea de ser mamas siempre existen cuestionamientos de cómo lo estamos haciendo, y una de las preocupaciones que más a menudo se repiten son en torno a la alimentación infantil, ¿estará comiendo poco? ¿estará alimentandose bien? ¿será necesario que le de un poco más de comida?… siempre con el miedo de que nuestros hijos estén comiendo poco.

No es extraño que existan estas dudas, las mujeres entre 25 y 40 años fuimos criadas en una época donde la desnutrición infantil era uno de los principales problemas de salud publica en nuestro país, por lo que comer harto, repetirse un plato o estar gordito y coloradito eran signo de buena salud.

Esto nos llevo a la situación que probablemente ya conocen, en Chile el 26% de los alumnos entre 5 y 7 años tiene sobrepeso y el 24% tiene obesidad, en resumen la mitad de nuestros niños tienen exceso de peso!

Tenemos que hacer algo, no podemos seguir criando niños con exceso de peso y esperando que llegue el clsico “estirón” y solucione esto, ya se ha visto que la mayoría de los niños con exceso de peso tienden a ser obesos en la edad adulta y tienen más probabilidades de padecer enfermedades cardiovasculares, diabetes, hipertensión arterial, algunos tipos de cáncer y enfermedades osteoarticulares; sin olvidar la salud mental que también se ve afectada.

Entonces, ¿cómo podemos prevenir la obesidad infantil?

  1. Evaluación profesional: olvídate si la abuelita, vecina o comadre te dicen que está muy flaquito, la percepción del peso infantil suele estar distorsionada. Incluso tu percepción puede estar equivocada, sabias que el 26% de las madres de niños con obesidad los ve normales y el 10% incluso enflaquecidos?

Por eso debe ser siempre el Pediatra o Nutricionista quien a través de la evaluación nutricional entregue un diagnóstico.

  1. Familia y entorno como ejemplo: dar el ejemplo es la mejor manera de enseñar a nuestros hijos a tener una alimentación saludable, siéntate con ellos a comer y demuéstrales que las comidas son un espacio familiar de agrado… lo sé, suena más fácil, de lo que realmente es por lo que te aconsejo empezar por:
  • Tanto en el almuerzo como la cena comiencen comiendo la ensalada y una vez que la hayan terminado pasen al plato de fondo.
  • Tomen agua, que tus hijos te vean tomando agua hará que quieran imitarte, ademas los niños sienten mucha sed y debemos aprovechar eso.
  • Muévase, salgan a pasear (a un parque, no al mall) y valoren el ejercicio como una actividad familiar
  1. Horarios: establece y mantén claramente los horarios de comidas, pero permite flexibilidad para que el reloj no transforme la comida en un suplicio. En medio de un juego, podemos dar tiempo a terminar y explicar que luego podrá continuarlo.
  1. Planificar: una vez a la semana organiza las comidas y compras que debas hacer, pero siempre trata de integrarlos, cuéntale que estas pensando en las comidas que harán en la semana y que ellos te puedan dar ideas.

A grandes rasgos un niño o niña de entre 2 a 5 años deberá consumir diariamente:

Alimentos Cantidad diaria ¿Cuánto es una porción?
Pan, cereales y papas 2 a 3 porciones •  1/2 marraqueta o 1 rebanada pan molde integral

•  1/2 taza de arroz, fideos o papas cocidas.

•  1/2 taza de choclo, habas o arvejas frescas

Verdura 2 a 3 porciones •  1 taza de verduras verdes

•  1/2 taza de zanahoria, betarraga, zapallo o tomate.

Frutas 2 porciones •  1 unidad de las de tamaño regular

•  2 unidades de las pequeñas como duraznos, kiwis, damascos o ciruelas.

Pescado, carne y huevos 1 a 2 porciones •  1 presa chica de pescado           (no frito)

•  1 presa chica de pollo o pavo sin piel

•  1 bistec chico de carne vacuno sin grasa a la plancha

•  1 huevo

•  3/4 taza legumbre

Lácteos 3 porciones •  1 yogurt

•  1 taza leche (200 cc)

•  1 rebanada de queso bajo en grasa

•  1 trozo quesillo de 3 x 3 cm

•  2 cucharaditas de ricotta

Aceite Oliva 1 porción •  2 cucharaditas

No dejes pasar el tiempo, enseñar hábitos de vida sana es el mejor regalo que puedes darle a tus hijos.

 

Un abrazo!

Rocío Suárez Eytel

Nutricionista

 

Guaguas de Alta Demanda

Josepepe, hijo de Daniela.Escribo este post con un cargo de conciencia gigante y gran desconcierto. Mi guagua de 9 meses juega tranquilo, sólo y bajo la supervisión, sólo supervisión, de su papá que lo acompaña. ¿Qué tiene de malo, se preguntarán ustedes? Nada, claro, pero a mi me da pica, rabia no pero si pica porque mi José Pedro llora todo el día cuando está conmigo. Pensarán que exagero ¡pero les juro que no!

Soy de la firme idea de no dejar llorar nunca a las guaguas. Cuando nació, llegando de la clínica, me lo metí adentro de una polera con fular incorporado. De ahí lo pasé a la ergo baby y así lo acarree por todos lados conmigo sin mayor problema, hasta hace una semanas.

José Pedro tiene 9 meses. Yo trabajo en distintas cosas y hay momentos en los que necesito estar sola…por ejemplo, tengo que escribir en el computador y ya no lo puedo hacer con el enano en fular ni menos en mis piernas porque obviamente se adueñaría del teclado. Ahí viene mi gran drama;: Josepe llora, llora y llora hasta que lo tomo. Me ve y chilla, lo tomó y se ríe y así en una repetición constante que temo me termine llevando directo al Peral.

He tenido minutos dramáticos, como las idas semanales a la Teletón. Cuando me voy en metro, no hay problema, nos vamos abrazados y felices, pero si voy en auto, uffff dramón!!! El trayecto me toma en auto como 45 minutos. Lo meto al huevo y parte el llanterío, hasta que llegamos al mismísimo centro en Alameda. Lo bajo del huevo y me mira con su cara de amor volviendo automáticamente a ser la guaguita más rica del mundo, pero yo no. En cada llanto pienso en sus niveles de cortisol elevados, en la angustia de la separación, en que va a sentir que no lo quiero por que no lo tomo y me desespero! Juro que no exagero…una vez viajé de Santiago a Viña sola con mis tres enanos, los mayores de 4 y 3 años y yo manejando. Todo bien, feliz yo como única adulta responsable hasta que el más chico empezó a llorar en la costanera y no paró hasta que llegamos a  5 norte con 4 poniente. Yo lloraba de angustia y sus hermanos ya no sabían que canción más inventar para que el chico no tuviera tanta pena.

El asunto me preocupa harto. Mis hijos preguntan que por qué su hermano llora todo el rato cuando está conmigo y es independiente y feliz cuando está con el papá y yo de verdad no sé qué responder…No he hecho nada más que tomarlo en brazos cada vez que lo necesita y puedo hacerlo, no entiendo por qué, se los juro!

¡Tener una guaguita de alta demanda no es fácil! ¿Les ha pasado? Qué hacen? ¿Podrá la seca Varinia Signorelli ayudarnos?

Opaline y yo

“He llegado a pensar que a lo mejor mientras duerme sueña con las historias de los ocho ocupantes que descansaron antes en su cuna Opaline”

Daniela Aguilera y sus 3 hijos.

Daniela Aguilera y sus 3 hijos.

No se si era Parque Arauco o Muricy, pero tengo muy claro el recuerdo de esa tienda en el segundo piso muy cerca de la entrada con muñecos gigantes colgando del techo, un poco flotando, sábanas, cunas, muebles de guagua. En esa tienda, Opaline, mi mamá había comprado el corral donde mi hermano dormía, jugaba y se trataba de parar. Ahí mismo había comprado sábanas, velos, ropa de cama y todo lo necesario para guaguas, porque no existía ningún lugar donde hubiesen más expertos en guaguas dispuestos a ayudar en todo.

Pasaron los años y me tocó a mi. Tenía 29, nació mi primer hijo y mi suegra me ofreció su cuna. Me pareció lindo que mi guagua durmiera en algo más que un mueble, acá había una historia. Por ella habían pasado sus hijos (mis cuñados hoy veinteañeros) y mis dos sobrinos. Mi Toti fue el quinto, después vino mi sobrino ahijado, de ahí mi segunda hija, la siguió su prima y ahora la ocupa mi conchito Josepe. A él ya lo van a conocer. Antes quiero detenerme más en la cuna.

Has leído de esas cunas de colecho que permiten que la mamá y la guagua estén muy muy cerca el uno y el otro? Están de moda hace poco tiempo y facilitan el dar papa, el estar a la misma altura de la carita de la guagua y fomentan el apego, casi como si el pollito estuviera durmiendo con uno en la misma cama. Bueno, les cuento que Opaline lo hizo antes. La cuna de mi suegra es de colecho, tiene un colchón como tejido exquisito, una baranda que se regula y es del tamaño perfecto para no molestar. Cabe justo al lado de la cama, tiene rueditas y la guagua aguanta perfecto hasta el año o hasta que se empiece a parar. Lo impresionante es que después de 9 guaguas sigue estando estoica, perfecta y dispuesta para que llegue un 10 morador entre sus barrotes…lo máximo la cunita Opaline!!!

De mi Josepe, les cuento que es un guaguito especial, maravilloso, inquieto y malulo de 7 meses. Nació con una malformación congénita en su brazo izquierdo que nos tomó de sorpresa cuando nació, pero que estoy segura le da más fuerza para demostrarnos día a día lo inteligente y hábil y sabio que es…he llegado a pensar que a lo mejor mientras duerme sueña con las historias de los ocho ocupantes que descansaron antes en su cuna Opaline.