Actividades de Otoño: Mamás Opaline

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El otoño, muchas veces nos obliga a quedarnos en casa. Los días de plaza y paseos caminando se acotan a espacios reducidos en de tiempo: traslados específicos son los que nos mantienen fuera porque nos da susto que nuestras guaguas pasen frío y se enfermen. Si bien es buena idea que estén abrigaditos durante esta época, es importante que sepamos que lo que los enferma es estar expuestos a virus, no el frío que pasen. Así que es muy importante que ventilemos bien y que evitemos llevar a nuestros niños a lugares donde hay otros enfermos.

Entonces, el otoño nos pone creativos. Necesitamos buscar formas de divertirnos dentro de nuestras casas. O en la casa de familiares. ¿Qué hacer con nuestros pequeños en otoño? Es un desafío, porque sabemos que ojalá se mantengan lejos de las pantallas entonces nos obliga a buscar panoramas y desplegar nuestras habilidades. Acá te dejamos una pequeña guía que si duda será de ayuda este otoño:

 

Ruidos de animales

Busca algunos animalitos entre los juguetes de tu hijo y diviértanse jugando a hacer el sonido de cada uno. Apuesto que se presentan pequeños desafíos cuando tu hijo te muestre animales ante el cual desconoces su ruido característico.

Cono de Papel Higiénico

Pintemos distintos conos de papel higiénico o toalla de papel, puedes hacer distintos colores o formas en ellos. Luego juega a hablar o emitir sonidos a través de ellos. Una verdadera maquina para contar secretos.

Cocinar

Guardando los resguardos que debes tener en este lugar de la casa, la cocina es un lugar calentito y propicio para compartir en familia. Puedes armar cocadas, amasar pancito o incluso preparar sopaipillas junto a la familia. Cuando los niños participan en la cocina, se genera una mejor relación con la comida y con los miembros de la familia.

Supermercado

Con una bolsa y distintas cajas de la despensa. Puedes convertirte en cajera de supermercado y tu hijo ir de compras. Ir intercambiando los roles, generando diálogos diversos y situaciones cotidianas, los niños pasarán una tarde única y tu conocerás mucho más de ellos.

Vestir muñecas

Eligiendo las prendas más lindas podrán vestir osos de peluche, muñecas e inventar nuevos looks otoño invierno 2017. Infaltable para las tardes heladas.

Jugar con barro

Después de la lluvia y bien abrigados ¿Qué mejor que 20 minutos jugando con barro para luego rematar con un baño calentito y besitos de mamá?

Cambio de roles

Tu hijo es la mamá y tu eres el hijo ¿Te parece? Podrás ver reflejadas tus actitudes en lo que ellos imiten. Es un buen ejercicio para mirar cómo te están visualizando tus niños. Puedes disfrazarse, usar distintos accesorios y dejarse llevar.

Peluquería

El papá puede ser un buen modelo, lo sientas en el sofá mientras lo peinan y maquillan los niños. Puedes ir dando pequeñas sugerencias y ser la directora de arte de la situación. Puedes sacar fotos y retratar este lindo momento familiar (y me las mandas!)

 

¿Y tú cómo compartes este Otoño con los niños?

 

Varinia Signorelli Creus

Psicóloga Infanto Juvenil

www.supermadre.net

 

Sobrepeso y Obesidad Infantil, prevenir es tarea de todos

 

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Ser mamas no es una tarea fácil, mientras escribo esto muevo con el pie la silla nido de mi hijo de 2 meses y le pido a la mayor que por unos minutos no hable tan fuerte para que su hermano logre quedarse dormido.

En esta difícil tarea de ser mamas siempre existen cuestionamientos de cómo lo estamos haciendo, y una de las preocupaciones que más a menudo se repiten son en torno a la alimentación infantil, ¿estará comiendo poco? ¿estará alimentandose bien? ¿será necesario que le de un poco más de comida?… siempre con el miedo de que nuestros hijos estén comiendo poco.

No es extraño que existan estas dudas, las mujeres entre 25 y 40 años fuimos criadas en una época donde la desnutrición infantil era uno de los principales problemas de salud publica en nuestro país, por lo que comer harto, repetirse un plato o estar gordito y coloradito eran signo de buena salud.

Esto nos llevo a la situación que probablemente ya conocen, en Chile el 26% de los alumnos entre 5 y 7 años tiene sobrepeso y el 24% tiene obesidad, en resumen la mitad de nuestros niños tienen exceso de peso!

Tenemos que hacer algo, no podemos seguir criando niños con exceso de peso y esperando que llegue el clsico “estirón” y solucione esto, ya se ha visto que la mayoría de los niños con exceso de peso tienden a ser obesos en la edad adulta y tienen más probabilidades de padecer enfermedades cardiovasculares, diabetes, hipertensión arterial, algunos tipos de cáncer y enfermedades osteoarticulares; sin olvidar la salud mental que también se ve afectada.

Entonces, ¿cómo podemos prevenir la obesidad infantil?

  1. Evaluación profesional: olvídate si la abuelita, vecina o comadre te dicen que está muy flaquito, la percepción del peso infantil suele estar distorsionada. Incluso tu percepción puede estar equivocada, sabias que el 26% de las madres de niños con obesidad los ve normales y el 10% incluso enflaquecidos?

Por eso debe ser siempre el Pediatra o Nutricionista quien a través de la evaluación nutricional entregue un diagnóstico.

  1. Familia y entorno como ejemplo: dar el ejemplo es la mejor manera de enseñar a nuestros hijos a tener una alimentación saludable, siéntate con ellos a comer y demuéstrales que las comidas son un espacio familiar de agrado… lo sé, suena más fácil, de lo que realmente es por lo que te aconsejo empezar por:
  • Tanto en el almuerzo como la cena comiencen comiendo la ensalada y una vez que la hayan terminado pasen al plato de fondo.
  • Tomen agua, que tus hijos te vean tomando agua hará que quieran imitarte, ademas los niños sienten mucha sed y debemos aprovechar eso.
  • Muévase, salgan a pasear (a un parque, no al mall) y valoren el ejercicio como una actividad familiar
  1. Horarios: establece y mantén claramente los horarios de comidas, pero permite flexibilidad para que el reloj no transforme la comida en un suplicio. En medio de un juego, podemos dar tiempo a terminar y explicar que luego podrá continuarlo.
  1. Planificar: una vez a la semana organiza las comidas y compras que debas hacer, pero siempre trata de integrarlos, cuéntale que estas pensando en las comidas que harán en la semana y que ellos te puedan dar ideas.

A grandes rasgos un niño o niña de entre 2 a 5 años deberá consumir diariamente:

Alimentos Cantidad diaria ¿Cuánto es una porción?
Pan, cereales y papas 2 a 3 porciones •  1/2 marraqueta o 1 rebanada pan molde integral

•  1/2 taza de arroz, fideos o papas cocidas.

•  1/2 taza de choclo, habas o arvejas frescas

Verdura 2 a 3 porciones •  1 taza de verduras verdes

•  1/2 taza de zanahoria, betarraga, zapallo o tomate.

Frutas 2 porciones •  1 unidad de las de tamaño regular

•  2 unidades de las pequeñas como duraznos, kiwis, damascos o ciruelas.

Pescado, carne y huevos 1 a 2 porciones •  1 presa chica de pescado           (no frito)

•  1 presa chica de pollo o pavo sin piel

•  1 bistec chico de carne vacuno sin grasa a la plancha

•  1 huevo

•  3/4 taza legumbre

Lácteos 3 porciones •  1 yogurt

•  1 taza leche (200 cc)

•  1 rebanada de queso bajo en grasa

•  1 trozo quesillo de 3 x 3 cm

•  2 cucharaditas de ricotta

Aceite Oliva 1 porción •  2 cucharaditas

No dejes pasar el tiempo, enseñar hábitos de vida sana es el mejor regalo que puedes darle a tus hijos.

 

Un abrazo!

Rocío Suárez Eytel

Nutricionista

 

El legado de una madre

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La capacidad de tener hijos tiene relación con la fertilidad propia de las mujeres. El instinto materno no tiene que ver con la fertilidad, tiene que ver con reconocer a un recién nacido como “hijo” y de ser capaz de proporcionarle cuidado, amparo, sostén, alimentación. Para esto tiene que tener a su hijo enfrente y “sentirlo”. Tiene que ver con ser capaz de sintonizarse con el recién nacido de manera de reconocer sus necesidades, responder a ellas y brindarle satisfacción. Una madre para poder cumplir a cabalidad su función materna, no requiere “ayuda con la guagua” (como se cree) necesita ayuda con las otras cosas, con lo que está fuera de la diada madre-hijo (labores de la casa, trabajo, otros hijos, etc) y fundamentalmente la contención de terceros: pareja, padres, etc. Solamente si está contenida podrá contener a su hijo, solamente si alguna vez fue amada y contenida cuando niña va a poder replicar estas condiciones en su propia función materna. Desde esta visión el instinto materno no es una “virtud universal”. Da la impresión que el instinto materno trae el chip de la incondicionalidad, lamentablemente sociedad es quién moldea a posteriori y no nos permite serlo en lo cotidiano  o por lo menos no tantas veces como queremos.

El ser madre en ocasiones, y para algunas mujeres, es incompatible con cumplir otros roles, con trabajar fuera de casa o con estudios. Para otras en cambio, es necesario tener otros roles que cumplir para poder sentirse contentas consigo mismas y, por lo mismo, ser mejores madres. No hay recetas, no debemos culparnos, cada una debe buscar la forma adecuada para cumplir esta función, dependiendo de las necesidades de nuestro hijo y del rol que nos ha tocado cumplir. Es importante que las personas comprendan que una madre necesita sentirse contenida (cuidada, querida, respetada) para poder hacerse cargo de un recién nacido. Acá cobra real importancia la pareja, los amigos, los abuelos, otras mujeres que sean significativas para ella, etc.

Ser madre, el instinto materno y el lazo con los hijos es algo que no se puede explicar claramente con palabras, implica sensaciones físicas, viscerales. Creo que cada vez con más fuerza, las mujeres que no son madres, son capaces de empatizar con las que lo son. Las mujeres necesitamos de las mujeres para reafirmar ciertos aspectos emocionales, cada vez las mujeres se están uniendo más en torno a conocerse y reconocerse entre ellas, hay más respeto, más espacio en conjunto, más que en antaño. Esto nos ha permitido un conocimiento y la capacidad de compartir vivencias. Las mujeres que no son madres son capaces de ponerse en el lugar de las que sí y comprenderse.

Se agradece el reconocimiento de terceros porque, fundamentalmente, todos estamos acá gracias a la función materna. Cada uno es un recién nacido que sobrevivió (el ser humano es el único mamífero que necesita de otro para sobrevivir), esto implica que hubo una madreo alguien que hizo las veces de. El reconocer a la madre es reconocer a todas las que potencialmente lo son en nuestro entorno, es necesario.

Hay muchos mitos, acerca de la edad, del momento perfecto para ser madre, mitos sobre el parto, mitos sobre la lactancia, sobre el desarrollo y los cuidados de los niños. Sin embargo, el mito más presente es que podremos actuar sin considerar a la madre que tuvimos, la madre que internalizamos (sus cuidados, castigos y faltas) será fundamental para desarrollarnos, luego, como madres. Es importante reencontrarnos con la niña que fuimos, con sus miedos,

La gente suele decir algo así como “los hijos son prestados” da la impresión que saben bien a qué se refieren con eso: que uno deja a los hijos/as en el mundo para que construyan la vida que a ellos les parezca, con las herramientas que les dimos y las carencias de lo que no fuimos capaces de dar. El atuendo de madre, en cambio, no es prestado, es un prisma por el que miras cada vez y a cada niño (porque nos recuerda a su madre y a la vez, la madre que somos). La madre trasciende a sus hijos, llega a sus nietos y bisnietos, es un actuar poderoso (ya que replicamos el modelo). Es por eso que es importante sostener a las madres y ayudarlas a cumplir este rol potente, ya que nos determina.

Un buen regalo para este día de las madres sería poder repasar la historia de cada hijo con su madre. Poder mirar los episodios de vida que han tenido juntos, las trabas que han tenido que sortear, los disgustos que se han hecho pasar, los buenos momentos y lo maravilloso heredado al hijo/a. Creo que para una madre, verse validada y reconocida por su hijo/a en episodios que pensaron imperceptibles o reconocida en esfuerzos que parecieron no notarse, hará que se sientan muy gratificadas.

Varinia Signorelli C.

Psicóloga Clínica

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Es de madre

 

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Es de madre sacarle fotos a los niños todo el día. Es de madre que te digan “Mamá para, no quiero más fotos, córtala” “mamá no grabes, no quiero, para”. Es de madre llegar a la pega con la cartera, querer sacar un lápiz y que salga un cascabel, un pañal, una muñeca, una muda de ropa y al final un crayon rosado mordisqueado con el que terminas anotando lo que necesitaba. Es de madre el que te pase algo bueno y le quieras contar a tu hija altiro, ya no más amigas, osea si, hay amigas, siempre las amigas son necesarias, pero la hija chica es la primera receptora de todo. Es de madre decir “mmmmm que rico, voy a ver series un ratito, abrazo a este gordo, le pongo el chupete… una vez se duerma, mi serie!!! y despertar a las 12 de la noche con el gordo dormido, paw patrol en la tele y control remoto perdido en la cama porque te dormiste antes de que lo hiciera el ser humano que pariste.

Es de madre escribir este post en un sillón de una clínica, mientras a tu hijo mayor le ponen 15 puntos en la boquita por una caída, el más chico quedó vomitando por un bicho en la guata en la casa de la mamá y la de al medio no entiende nada. Es de madre el saber que en 4 horas más, a las 7 de la mañana voy a estar al aire, haciendo el programa de radio como todos los días con la mejor de las sonrisas, porque apreté los dientes, me encomendé a todos los angelitos, a Jesús y a la Virgen y estoy segura de que cuando termine el turno en la radio, lo voy a ver bien, de buen ánimo. Es de madre saber que si los niños se enferman, no vas a tener licencia. Saber que si, Dios no lo quiera, tu hijo tiene Leucemia, vas a dejar de recibir tu sueldo y vas a tener que hacer malabares para seguir pagando las cuentas, y pagar además el tratamiento, y cumplir bien  con el resto de los niños. Es de madre saber que se puede, que con amor, todo se puede, porque sea como sea la maternidad es una pega dura pero gratificante, hermosa, nos da la posibilidad de aprender, de mejorar, de asombrarnos y ser mejores personas.

Hay mil maneras de ser mamá, con amigas que te necesitan, con una mascota de la que te preocupes, con la compañera de pega que está sola en la ciudad, con tus sobrinos, ahijados, con las guaguitas que esperan abrazos en distintas casas de adopción. Tengo la suerte y responsabilidad de ser mamá de tres, de trabajar todo el día, de sentir culpa y amor infinito y les quiero decir que este día de la madre no es sólo para nosotras, las mamás biológicas, si no que para todas las que nos sentimos madres. Querámosnos y Apoyémosnos en esta difícil y hermosa tarea.

Por Daniela Aguilera

Mi Hijo No Quiere Comer ¿Y el tuyo?

¡Mi hijo no quiere comer!

Que nuestros hijos coman no siempre es sencillo, si bien hay niños que desde la primera comida a los 6 meses demuestran un gran apetito hay otros que simplemente la rechazan y nos lleva meses lograr darle su sopa y postre, pero no te desesperes porque en general con mucha paciencia se logra.

El mayor problema viene después, a medida que van creciendo vamos viendo también como se vuelven mas selectivo y nos demuestran los alimentos que les agradan y nos dejan muy claro los que no les gustan.

Como papás queremos que nuestros hijos se coman todo, pareciera que un plato vacío es la satisfacción que estamos buscando; conozco varias mamas que recién en ese momento de la comida se relajan y no las culpo, entendamos que los que tenemos entre 25 y 40 años fuimos criados cuando en nuestro país la desnutrición infantil era lo que afectaba a los niños, por ende nos criaron con la frase “gordito sanito”.

El mayor problema está entonces en el ambiente que generamos a la hora de comer, es común que todavía algunos papas obliguen a sus hijos a comer, lo que genera angustia y sufrimiento no sólo en el menor, si no también en todo el entorno de la familia, transformando el momentos de las comidas en la hora más temida del día.

¿Qué debemos hacer? Aquí les dejo algunos consejos

  1. ¿Realmente no come? Es bueno que evaluemos detalladamente lo que está pasando, muchas veces al almuerzo y/o cena no comen su comida pero reciben snacks durante el día y por supuesto que el niño preferirá una golosina antes de un plato de lentejas. Registra todo lo que come tu hijo en un dÍa, idealmente lo puedas hacer el fin de semana para asegurarte que no falte nada y evalúa los resultados al finalizar el día.
  1. Porciones adecuadas: Se ha estudiado que los padres suelen entregarle a los niños porciones más grandes que las que a ellos les corresponden, y por ende querer ver ese plato vacío no será lo adecuado. Mi recomendación es consultar las porciones exactas con su Pediatra ya que dependerás no solo de la edad de tu hijo, también de su estado nutricional las cantidades que debe comer diariamente.
  1. Descartar alergias: Cada día vemos más niños que padecen alergias alimentarias, en este caso debemos estar atentos a que si el niño prueba un alimento y este le causa dolor, hinchazón u otro síntoma podríamos estar frente a alguna alergia alimentaria y debemos consultar con su pediatra. Lo importante es que tengamos en cuenta que, en la mayoría de los casos que los niños no comen, simplemente es por gusto. Al igual que lo hacemos los adultos.
  1. Comidas entretenidas: Los niños necesitan estimulación y eso incluye la hora de la comida, pero ojo cuando digo estimularon me refiero a que la comida sea atractiva, no a que lo hipnoticemos viendo TV.

Los colores y formas distintas en su plato lo incendiaran a probar nuevos alimentos y recuerda que formar buenos hábitos alimentarios lleva bastante tiempo y necesitamos paciencia, no todos los días resultarán como queremos pero no por eso estará todo perdido. Sigue adelante y no olvides que siempre su Pediatra o Nutricionista tratante podrá ayudarte a descartar cualquier otra complicación que pudiese haber.

Un abrazo

Rocío Suárez Eytel

Nutricionista

Magister en Nutrición y Alimentación, Universidad de Barcelona.

http://nutricionistarociosuarez.cl/

 

¡El cambio de casa!

 

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¿Mamá me aguantas en la casa con los tres niños, mi nana, mi marido y mi perro mastín napolitano de 72 kilos? Fue la pregunta que hice con toda dulzura, inocencia y esperanza a principios de marzo. Tenía presupuestado cambiarme de casa a mediados de abril, pero me habían avisado que la nueva no estaría disponible hasta mayo. La nueva dueña de mi casa necesitaba un lugar donde vivir, así que no había posibilidad alguna de atrasar los procesos.

Hijita mía, feliz los acepto, pero tu perro, tu cosas y tu casa entera no me caben, ¡hay que buscar soluciones rápido!.

¿Habrá algo más estresante que cambiarse de casa? Si! que la casa nueva no esté lista y toda la familia se tenga que ir a vivir de allegados a la casa de los abuelos…ufffffff

Dónde dejar el hijo perruno, rápida solución: un matrimonio amigo con corazón de oro lo aceptó en su parcela en Melipilla. ¿Dónde dejar las cosas? Solucionado: Encontramos un sistema de mini bodegas, que van a tu casa, embalan todo, guardan y almacenan en sus cajitas Mibox de hartos metros cúbicos y cuando ya se produce el cambio de casa, van con su sistema de mi mudanza instalan y ya está, cambio terminado.

Ahora vamos con el ser allegado. No soy mal agradecida, ni nada, pero el cuento va así: Abuelos, lindos, querendones, cariñosos. Viven tranquilos en su casa, todos sus hijos casados y con nietos. La calma se interrumpe cuando los niños van a verlos los fines de semana, pero se van, se limpia, se ordena y vuelve todo a la calma. ¿Qué pasa cuando esa tranquilidad se rompe brusca por la llegada de la hija, casada hace ya 7 años, el yerno y los tres nietos? ¿Qué pasa si además hija y yerno trabajan todo el día y los niños andan detrás de la abuela y no la dejan hacer nada de lo de ella? CAAAAAAOS! Abuela alega que no puede ir a yoga, mamá alega que le guardaron las mamaderas en otro lado, nietos alegan que los juguetes están en un lugar diferente…

Ha sido rico por otro lado. Me voy tranquila al trabajo, los niños están en super buenas manos y regaloneados. Estamos durmiendo todos juntos en un dormitorio, seguro nos va a costar harto volver a la rutina, pero estamos super felices. Estresados, felices y agradecidos de mis papás, infinitamente generosos al abrir las puestas de su casa para esta ovejita perdida y todo su rebaño. Ustedes, ¿han vivido alguna vez de allegados?cambio 1mudanza 2

 

El cambio de hora afecta a los niños.

 

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¿Sabías que el cambio de horario sí afecta a los niños?

 

El objetivo de los cambios de horario no es otro que reducir el consumo de energía. Sin embargo, estos giros de las agujas del reloj a veces no sientan del todo bien a nuestro organismo. Algunos ni siquiera lo notan, pero las personas mayores y los más pequeños de la casa sobre todo, sí experimentan algunas dificultades leves y transitorias.

Todos estos síntomas tienen su origen en la intensidad de la luz del día, que influye directamente en nuestros ritmos circadianos, en los niveles de serotonina (que sufren una caída ante la ausencia de luz) y la secreción de melatonina (que es liberada en respuesta a la oscuridad).

Pese a todo, los efectos se notan más cuando adelantamos y no cuando retrasamos el reloj, pues nuestro organismo se resiente cuando nos quitan una hora de sueño, no tanto cuando la ganamos. Por ello, las consecuencias, en este caso, tanto en niños como en mayores, son mucho menores.

Los niños experimentan más dificultades aún, porque en ellos, sobre todo en los muy pequeños, la rutina es clave:

• Los niños necesitan tener hábitos en su día a día, pues son esas rutinas, tanto de horarios como de actividades cotidianas, los que les dan seguridad frente a nuevos contextos.

• Las rutinas repetidas les gustan mucho porque anticipan lo que va a ocurrir. Es por ello que les encanta ver una y otra vez la misma película de dibujos animados, porque se saben el final y lo que viene detrás de cada escena.

• Otro motivo por el cual los niños notan el cambio más que lo adultos es que para ellos una hora es mucho más significativa. Es decir, ese tiempo lo perciben más largo.

• Las implicancias que tiene el cambio de horario pueden presentar mucha variabilidad de un niño a otro: a unos les afecta más y otros en cambio ni siquiera lo notan. Los que lo perciben con más facilidad suelen tardar como máximo tres o cuatro días en recuperar de nuevo sus hábitos normales.

• Las consecuencias que suelen aparecer son problemas del sueño en mayor medida, que acostumbran a ir acompañados de un mayor nivel de ansiedad, irritabilidad y problemas de comportamiento.

• También, pueden aparecer problemas de atención y concentración los primeros días.

Preparémonos y entendamos que nuestros niños van a resentir de alguna manera este cambio y que es probable que se tomen algunas semanas en normalizar su estado de ánimo y motivación.

Para evitar lo resientan es buena idea comenzar a ensayar el nuevo horario por lo menos una semana antes y el día mismo acostarnos mucho más temprano para justarnos. De la misma manera nosotros los adultos preparémonos porque somos los encargados de contener y estar de buen humor, con paciencia para enseñarles a neustros niños con el ejemplo. Lo más difícil.

 

Varinia Signorelli

www.supermadre.net

De vuelta al colegio

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Mi hija de al medio es la perfecta. No se mal entienda que sus hermanos son exquisitos, a ella le digo la perfecta porque le gusta todo perfecto, lo hace todo bien, es meticulosa, ordenada y jamás en la vida pelea (nunca en la vida me dijeron algo malo de ella en el jardín, ni se le olvidó algún material, ni se las dio de rebelde). La perfecta cumplió 4 años en enero, dio un excelente examen de adimisión y en todos los colegios a los que postuló me sugirieron que entrara al tiro a pre kinder, aún siendo la más chica, porque daba signos de madurez más que suficientes.

, Así las cosas, mi guagua empezó su pre kinder con 4 años y un mes. La verdad es que nunca pensé que fuera tema. Entramos a la sala, ya habíamos conocido el colegio antes así que ella se ubicaba muy bien en los espacios. Las misses la estaban esperando en la puerta, nos hicieron pasar a todos y la dejaron quedarse con la Titi, su osito de peluche, que ese día también iba vestida con el uniforme del colegio. Ella se sentó en la mesa, chao papá, chao mamá. Su hermano grande le aconsejó que si la molestaban le dijera a la miss inmediatamente y que no peleara, ella rió y se puso a pintar. Esa fue la empezada del colegio de mi gorda. Todo fluyó perfecto y pudimos irnos al colegio de mi hijo mayor que ese día partía kinder.

Todo cambió al día siguiente: Mi gorda despertó llorando. Se había hecho una herida con la zapatilla porque le compré medio número más del que debía ´-y pese a que tenía un parche de Rapunzel en la patita, decía que le dolía y no podía caminar. Se vistió, bajó cojeando las escaleras y se desmoronó en llantos al entrar al auto. Tenía pena porque su mejor amiga, la  Oli, ya no estaba con ella en la sala. Lloraba porque su amiga,la Juana, con la que estaban hablando desde junio sobre ser compañeras, había quedado en el paralelo y no se veían más que en el recreo. Lloraba porque no se quería separar de mi.

Les prometo que se me partió el alma, mi gordita perfecta jamás había tenido susto de quedarse sola. Empezó a ir al jardín al año y medio porque veía a su hermano grande y suplicaba por ir. Siempre fue la primera en llegar y ahora me tocaba entregársela a los brazos de la miss, llorando destrozada. Mi hijo mayor partió corriendo al patio a buscar una flor para ayudar a consolar a su hermana y la miss me dijo en forma muy amorosa que ella se hacía cargo. Y así me fui, a seguir en la repartija por los colegios.

A la 1, cuando me tocó ir a buscarla, ella jugaba feliz en el patio y conversaba con sus nuevas amigas como si nada hubiese pasado. Me dijo que lo pasó increíble y que todo el llanto había sido porque le dolía la patita con sus zapatillas nuevas…así que ahora, a volar a Opaline a comprarle unas nuevas.

Vuelta a la rutina: se nos apareció marzo

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Nada peor que la rutina, lo hemos escuchado desde pequeñas. La rutina es sinónimo de aburrimiento, de funcionamiento aletargado o robótico. Sin embargo hay algo que nos salva en cada mañana igual a otra: nuestra propia mirada, nuestra propia distinción en los detalles.

La forma que tenemos de considerar los detalles como novedad pueden salvarnos de la rutina, así también como los alimentos que consumimos, las canciones que escuchamos camino al trabajo/colegio/jardín y los caminos que elegimos para movilizarnos. Siempre habrá inamovibles y actividades que debemos hacer a diario: en el cuidado de los niños o en los compromisos laborales; pero depende absolutamente de nosotras cómo es que vamos coloreando nuestro día a día.

Sin querer transmitimos a nuestros hijos la forma en la que enfrentamos el día a día, si somos mañosos al despertar, si salimos enojados o contentos, también son capaces de percibir si nos gusta o no nos gusta nuestro quehacer o, más profundamente, nuestra vida. Es por esta razón, que los cambios debemos realizarlos en pos de encontrar espacios que nos hagan sentir plena. No solamente por nosotras y nuestro bienestar sino que por el entorno en el que viven nuestros niños y en el fondo por el mensaje que queremos transmitir. O aceptamos lo que nos pasa o lo cambiamos, no podemos quejarnos eternamente sino nuestros niños también se manifestarán quejumbrosos y estaremos colapsadas para contener además sus momentos difíciles.

Una mamá feliz y tranquila es capaz de habérsela con la adversidad, los momentos difciles, las pataletas y el no dormir. En cambio cuando estamos colapsadas o descontentas no podemos contestar a la altura de los requerimientos de los niños. Las emociones de nuestros pequeños son intensas, por ende necesitan que gastemos mucha energía conteniendo y metabolizando su rabia.

¿Qué hacer entonces?

Pedir ayuda, SOS, socorro, relevo. No está mal decir que estamos cansadas y que no-podemos-más (por un rato). Contar con la familia como red de apoyo, los vecinos, amigos, nuestra pareja o padres, nos permitirá poder respirar aire fresco mientras otro se hace cargo de nuestro hijo/a mientras respiramos algo de aire fresco, así llegamos renovadas y con una mejor respuesta para ellos. Tenemos que sentirnos orgullosas de ser capaces de pedir ayuda. Muchas veces jugamos a que podemos con todo porque nos sentimos culpables de mostrar cansancio y finalmente esa careta nos pasa la cuenta.

Pidamos ayuda y ayudemos a otra a pedir ayuda también, en red somos más poderosas.

Marzo comienza como sinónimo de inicio del año rutinario, pero depende de nosotras cómo lo transmitimos a los niños.

 

Buen comienzo queridas ciudadanas de la comunidad Opaline.

 

Varinia Signorelli

www.supermadre.net