Ingreso al jardín: una nueva etapa

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Nuestros niños crecen rápido y poco a poco su vida va pareciéndose más a la de un escolar. Llegan al jardín con su mochila tamaño mini y se nos llenan los ojos de lágrimas.

Es cierto que tenemos que prepararlos para el primer día de jardín. En este proceso necesitan de nosotros para acomodarse y sentirse confiados poco a poco con la nueva rutina, jamás será automático. Es sumamente importante que nuestros niños conozcan el lugar con antelación y puedan sentirse confiados del lugar donde estarán largas jornadas.

¿Cómo podemos apoyar a este ingreso al jardín y el cambio de rutina que esto implica?

  • Lo primero y sumamente importante es que nos reunamos en familia y podamos conversar y dejar en claro cuales serán los cambios, qué implica la nueva rutina, qué se espera de cada uno de nosotros, lo que extrañaremos de las vacaciones y lo positivo de este nuevo período (ser sinceros en que nos extrañaremos y darle sentido a lo que viene. Es importante que cada uno de los miembros de la familia pueda dar sugerencias a lo que a rutina se refiere y armar juntos el plan de acción)
  • Tratar de poner en práctica estos nuevos cambios de rutina, ojalá una semana antes que comience el período de jardín: dormir temprano, despertar a la hora acordada y comer en los horarios similares a como lo haremos en los días de rutina. De esta manera evitaremos el levantarnos tarde (y las dificultades que esto trae) y el hambre que puede darle a nuestros niños en el jardín en horarios cuando no tendrán posibilidades de comer.
  • Evitar las verbalizaciones negativas en torno al periodo que viene. Nuestra actitud, nuestras palabras, nuestro ejemplo constituye realidad en nuestros niños, es importante que vean una actitud positiva y adecuada en nosotros: los niños ven, los niños hacen.
  • Al dejarlos en el jardín debemos ser completamente verdaderos y transparentes, sin mentiras ni chantajes (evitar el “te compraré un regalo si te quedas”, “te esperaré parado acá afuera de la sala”, etc.) , tampoco irse a escondidas , ya que éstas prácticas hacen que los niños se sientan inseguros y se preocupen más. 
  • Si nuestro hijo llora o no quiere entrar a la sala, acompañar y contener hasta que lo haga y se quede tranquilo. Jamás debemos dejar a nuestros hijos llorando u obligarlo a entrar; a pesar que estas practicas pueden ser más fáciles para el adulto, los niños lo resienten y es perjudicial para su desarrollo emocional.
  •  Es normal que a nuestros hijos les cueste un poco quedarse en el jardín, a veces los veremos más irritables (por el sueño principalmente) o con menos apetito. Sin embargo esperaremos un par de semanas y todo debería volver a la normalidad. Si continúan las dificultades vamos a indagar o a revisar qué es lo que puede estar pasando y qué preocupa a nuestro hijo.

Poco a poco verás como va sorteando dificultades, haciendo amigos, aprendiendo y desplegando todas sus habilidades. Confía en él, confía en ti.

 

Varinia Signorelli Creus

www.supermadre.net

One thought on “Ingreso al jardín: una nueva etapa”

  1. Valentina

    Hola! que buen post sobre la entrada al jardín de los pequeños, si bien dices que es normal que les cueste quedarse en el jardín cuanto serían el par de semanas razonables en que se acostumbren?, mi hijo de 3 no quiere ir y llora todos los días cuando lo voy a dejar, las tías dicen que después se le pasa pero no se si sea sano para él que la despedida sea tan dramatica.

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