Un fin de año más tranquilo para los niños: ¡Y para nosotras!

 

Los últimos meses del año suelen ser caóticos para nosotras las madres, nos llenamos de actividades propias de estas fechas y sentimos que tenemos que cerrar todos nuestros ciclos y los de nuestros niños de la mejor manera. Por lo mismo, creemos que tenemos que hacer un cierre memorable y perfecto de todos los ítems para que podamos irnos de vacaciones tranquilos e iniciemos mejor el año que viene.

Esta ilusión del cierre de todas las actividades nos llena de presiones innecesarias y nos sobre exige, logrando que recibamos las vacaciones exhaustas y sin ganas de nada. Además de los bien conocidos cierres de etapa, sumemos planificación de actividades familiares, de la oficina, las compras navideñas, el amigo secreto, la llegada del verano y una larga lista de etcéteras que se agregan a nuestra cuota de estrés de final de año.

¿Cómo podemos darnos cuenta que estamos estresadas?

La pregunta parecerá inútil, cada una de las estresadas sabemos bien que lo estamos, nos sentimos a mil por hora y la ansiedad nos inunda. Sin embargo a veces aparecen síntomas claro que nos dicen que debemos parar, que el estrés está bordeando ribetes patológicos y que debemos delegar.

Delegar es una palabra sencilla pero que nos cuesta muchísimo pronunciar, tiene que ver con entender que no podemos con todo y pedir ayuda con algunas cosas o simplemente dejar que fluya par que lo haga otro. No tomar todas las responsabilidades. Delegar implica confiar en que los otros también pueden y que, fundamentalmente, yo puedo dejar de preocuparme para que otro demuestre que es capaz y nos aliviane la carga. Delegar nos cuesta porque cuando alguien lo hace sin nuestra ayuda, sentimos que somos un poco prescindibles y eso molesta. Molesta hasta que le tomas el gusto a la despreocupación, aunque sea por un segundo.

Cuando vivimos con montos altos de estrés  aparecen distintas dolencias a las que tenemos que poner atención: tensión corporal, dolor de espalda, cambios de humor, contracturas, cefaleas,  alteraciones gastrointestinales, dificultades para dormir, tristeza y angustia, entre otros.

Cuando estamos estresadas nos paralizamos, la ansiedad es un motor y muchas veces nos ayuda a activarnos y preocuparnos de una tarea. Pero el estrés paraliza nuestra productividad, genera altos costos emocionales porque estamos en un lugar pero pensamos en otro, en el futuro, en lo que viene, lo que tengo que hacer. este ultimo punto altera nuestra relación familiar y fundamentalmente con nuestros niños. Los niños suelen vivir el aquí y el ahora, disfrutan más, sacan más el gusto de los panoramas y son más felices. Es importante para ellos que estemos presentes, no solo físicamente sino que conectados emocionalmente con sus necesidades y emociones. El estrés no nos deja conectarnos y nos quita paciencia, por lo que se verá afectado el vínculo con ellos.

Algunas recomendaciones para no vernos presos en la vorágine colmadas de estrés de fin de año:

  • Priorizar: Comprometernos a organizar lo realmente necesario, colaborar en otras cosas imprescindibles y lo demás delegarlo. En serio, no pasa nada.
  • Pedir ayuda: Pedir lo que necesitamos es básico para nuestra salud emocional, especialmente a fin de año. No tengas miedo, la primera vez cuesta pero luego te harás adicta al trabajo en equipo.
  • Cambiar de opinión: Dicen que debería ser un derecho de todas las personas y estoy de acuerdo. Si crees que te sumaste mucha exigencia, entonces habla con los involucrados y rearma el asunto. Es simple.
  • No busques la perfección: Los niños no necesitan momentos perfectos, te necesitan a ti. Esos detalles que sorprenden no necesitan de tanto esmero y dolor de cabeza. Basta con dejar fluir la mejor versión de ti misma.
  • Tiempo libre: No dejes de lado aquellas actividades que amas y no dejes de lado compartir tiempo de ocio con quienes amas. En esos tiempos que nos parecen vacíos es cuando más nos conocemos y acompañamos, es cuando más se fortalece el vinculo emocional entre los miembros de la familia.

¿Y tú? Qué harás para no estresarte este fin de año?

 

Varinia Signorelli C.

Psicóloga Clínica

@supermadreblog

www.supermadre.net

 

Cumpleaños infantiles, pero sin pensar en los niños.

Como mamá (y por supuesto Nutricionista) me considero mas bien relajada a la hora que mi hija María Laura de 4 años y medio coma algún chocolate o golosina, creo que sus hábitos alimentarios son hasta ahora bastante buenos y eso es el fruto de la educación y ejemplo que le hemos dado.

Actualmente ella elige fruta por sobre golosinas y agua en vez de jugo, ni hablar de las bebidas que ella misma siempre dice que los niños no tienen que tomarla porque para crecer es mejor el agua (me imagino alguna vez yo le di esa explicación y ella la recuerda perfecto)

Por eso es que si va a un cumpleaños ella puede comer TODO lo que quiera, se modera sola super bien y como son en ocasiones especiales no hay problema… o no? Aquí es que hoy me puse a pensar en la cantidad de cumpleaños que vienen en este mes, son mínimo 2 por semana y eso hace que las cosas cambien bastante.

No se como será donde ustedes viven, pero en Temuco se utilizan mucho las casas de cumpleaños (llueve tanto que me imagino nadie se arriesga a tener 20 niños metidos en una casa jajaja) y una de las cosas que más me ha llamado la atención son los alimentos que se les entregan a los niños, en el ultimo cumpleaños al que fuimos cada niño tenia un plato plástico con 1 paquete pequeño de papas fritas, 1 paquete pequeño de ramitas y 1 chocolate. Las bebidas y jugos envasados estaban por todas las mesas, y cuando María Laura pidió agua fue como si pidiera un caviar exótico que no sabían qué hacer porque NO tenían agua. 

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¿De verdad estamos pagando porque alguien “prepare” a nuestros hijos esta comida?

Si bien los niños saltan, juegan y bailan (esperamos que sea así) de todas maneras no deberían comer eso o mejor dicho en esas cantidades. No solo porque son las kcalorias que debería tener un almuerzo y cena juntos, si no también porque la cantidad de sodio que sus riñones deberían recibir en dos días, no en 2 horas.

No quiero cumpleaños saludables, quiero cumpleaños infantiles equilibrados. 

La idea es buscar opciones que lleven al equilibrio, por ejemplo hagamos la piñata con dulces y chocolates pero que en la comida los niños tengan un sandwich con pollo palta, o pasta de huevo (muy ochentero!) y quizás una brocheta de fruta que les encanta.

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En el ultimo cumpleaños de mi hija hice algo así, con 37 semanas de embarazo y 38 a 40º C que hacían esos días en Santiago yo le preparé a ella y sus compañeros sandwich con pollo palta, queques con harina integral y brochetas de fruta.

La piñata fue con todos los dulces que a ella mas le gustan y la torta de cuchuflí que comieron mientras corrían y gastaban la energía.

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Hacer un cumpleaños saludable, o mejor dicho EQUILIBRADO no es difícil, solo basta con tener las ganas de cuidar y enseñar a nuestros hijos que comiendo sano también se puede pasar bien.

Leo sus comentarios

Un abrazo

Rocío Suárez Eytel

@nutricionista.rociosuarez

Un país mucho mejor: para nuestros hijos

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Vivimos una semana de fiesta, en Chile celebramos nuestros día patrios. En estos momentos tenemos un tiempo para compartir en familia, para com partir con los más pequeños.

Y uno de los temas que frecuentamos son los cambios que tenemos como país, como sociedad, recordamos lo que éramos mirando lo que somos y sintiéndonos orgullosos de vivir en el país que vivimos. Los cambios a gran escala son los que sentimos más profundos, sin embargo el verdadero cambio a nivel global se va produciendo cuando las generaciones van avanzando. Nosotras somos la generación contemporánea a muchos cambios, pero quienes vienen a mantener o a hacer más cambios al mundo son nuestros hijos. Nuestra herencia.

Criar es nuestra forma de cambiar el mundo, los niños nos ven…los niños hacen. A medida que tratamos con respeto a nuestros niños, ellos trataran con respeto a los demás y construimos un mundo mejor. Puede sonar muy cliché, pero no lo es. Nadie le toma más el peso a este tema que una madre consciente y tengo la certeza que quienes compartimos este espacio ( y tú acá leyendo) estamos en lo mismo: construyendo hacia adelante.

Una sociedad se conoce si ahondamos ya analizamos la forma de tratar a sus niños. Y sabemos que en ocasiones, el mundo está en deuda. Nosotras instalamos una pequeña diferencia.

¿Qué actividades hacer con los más pequeños en estos día?

Entre tanta celebración, nos olvidamos de lo más simple. recordar nuestra infancia y jugar con los más pequeños a los juegos que jugábamos de pequeños. Podemos compatibilizar esos momentos íntimos de compartir con el explicar sobre los juegos típicos de chile y disfrutar de los mismos.

Compartir con ellos es simple, no requiere más que tiempo y ganas. No requiere más que conectarnos con lo que fuimos un par de horas y compartirlo con nuestros niños. Ellos son lo que más queremos y es bueno hacérselos saber, que lo sientan, que lo sepan, que no se les olvide. De esta manera establecemos una relación cercana que sienta las bases de su seguridad de hoy y la futura.

La historia de Chile se recapitula en cada uno de nosotros y cobra relevancia según nuestra propia historia, cada historia es un universo único e irrepetible. Nos encontramos distintas historias para formar nuevas e inculcar nuevas formas de ver el mundo. Es una responsabilidad única que tenemos como madres y que trae de la mano la posibilidad de esculpir una nueva era y una nueva forma de interacción entre las personas.

Necesitamos más pretextos para compartir, más tiempo libre, más días feriados y más fiestas. Que todos los días tengamos 10 min para jugar con ellos. Eso hará un aporte en la comunicación y nos dejará más llenitos de dosis de mamá para sortear las dificultades del día a día con todas sus obligaciones.

 

¿Y ustedes?¿Cómo van a cambiar el mundo? ¡VIVA CHILE!

 

Varinia Signorelli – Psicóloga Clínica

@supermadreblog

Alimentación saludable durante la lactancia

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Hace algunos meses atrás hablamos sobre la alimentación durante el embarazo, y ya que en Agosto se celebra la semana mundial de la lactancia materna me parece importante que hablemos un poco sobre cómo debe ser la alimentación saludable de las mamas en esta etapa ya que vivimos llenas de mitos que muchas veces lo único que hacen es confundirnos en esta linda etapa.

 

Lo primero que debes saber es que cada mamá produce la leche “perfecta” para su hijo, sin embargo, una correcta alimentación de la madre nos ayudará no solo a que la mama tenga mas energía y un mejor animo, también lo hará en que de esta forma nos aseguraremos que no ocupe sus reservas que con el tiempo se pueden agotar.

 

Pon atención a los siguientes puntos y disfruta del regalo mas lindo que puedes entregarle a tu hijo, la lactancia.

 

  1. Aumenta un poco las kcalorias, pero solo un poco!

Un aumento de alrededor de 500 Kcalorias al día será suficiente, siendo lo fundamental que estas kcalorias provengan de alimentos saludables y que sean un gran aporte de nutrientes para ti como por ejemplo lácteos descremados, frutas y cereales integrales.

 

Es importante también mencionar que a muchas mujeres les aumenta el apetito durante la lactancia, en ese caso yo recomiendo que dejen algunas de estas kcalorias extras para poder darse pequeños gustos saludables durante el día y así disminuya la ansiedad.

Por ejemplo: si tienes ganas de comer algo dulce te recomiendo un mugcake de dulce de leche sin azúcar (suena perfecto cierto? te dejo la receta al final de esta columna ) pero si tienes ganas de algo salado podrías hacer palomitas de maíz al microondas y aliñarlas con un poco de sal de mar y pimienta.

 

  1. Come de todo tipo de alimentos.

Olvídate del mito de que si comes cebolla o ajo tu hijo se llenará de cólicos ya que eso no es así, solo existen 2 alimentos que se relacionan mayormente con cólicos como son los espárragos y alcachofas… pero no quiere decir que a todos los bebes les produzcan cólicos, es solo un “puede ser” y por eso lo mejor es que si los comes pongas atención a cómo reacciona tu bebe.

Aquí me gustaría detenerme un poco y es que algo muy importante es que aprendamos a conocer

cómo reacciona nuestro bebe ante los distintos alimentos que comemos.

Digo esto porque lo ideal es que ellos vayan sintiendo los sabores de distintos alimentos a través de nuestra leche, eso incluso los ayudará a tener mejores hábitos alimentarios, pero también debo estar atenta si algunos sabores los rechaza o lo ponen incomodo al momento de succionar.

 

  1. ¿Existen alimentos prohibidos?

SÍ, existen algunas consideraciones que debemos tener sobre alimentos que pueden traspasarse a través de la leche como son el café, mate y té verde que son estimulantes y por lo que se recomienda moderar su consumo, es decir no más de 2 tazas al día en total.

Además debemos evitar el consumo de alcohol.

Ahora, si durante el embarazo resististe las ganas de comer sushi ya no es necesario que sigas aguantando ya que la Listeria no se traspasa por la leche materna por lo que puede consumir pescados crudos pero siempre con los cuidados que todos debemos tener, que sea de un buen y limpio lugar.

 

  1. Alimentos para aumentar la cantidad de leche

Lamentablemente no existen alimentos comprobados de manera científica que aumenten la producción de leche, así que si tu quieres lograr mayor cantidad de leche lo que debes hacer es simplemente que tu hijo tome mas ya que es la succión lo que ayuda a incrementar su producción.

 

  1. Extracción de leche materna:

Ya sea porque debes volver al trabajo, quieres aumentar la producción o simplemente tener almacenada, una correcta extracción de leche sin duda será de gran ayuda.

Se puede hacer de manera manual o con sacaleches manuales o eléctricos, eso dependerá de cada mujer y lo que le sea más cómodo, en mi opinión personal los extractores eléctricos son una muy buena inversión.

Algunos puntos a tener en cuenta:

  • Se recomienda esterilizar (hervir por 10 minutos) una vez al día los utensilios usados.
  • Antes de sacarte leche lávate las manos, no es necesario lavar el pecho a no ser que esté sucio.
  • Realiza un masaje suave sobre la areola. Esto estimula el reflejo de expulsión. A muchas madres les ayuda mirar una foto de su guagua o imaginársela, ya que eso ayuda a la estimulación del reflejo.
  • Sigue las instrucciones de tu extractor de leche hasta que salga un poco de leche y luego cambia al otro pecho, no te desesperes si al principio solo salen gotitas, verás que al pasar los días esto irá aumentando.

 

  1. Cómo almacenar leche materna:

Ocupa recipientes de vidrio o plásticos duro certificados (ojalá especiales para almacenar leche) con cierre hermético que resistan el agua caliente y la esterilización.

Además venden bolsas de plástico especiales para almacenar leche.

Recuerda anotar en el envase el la fecha de extracción.

 

  1. Cuánto tiempo dura la leche extraida?

Esto dependerá de donde la almacenes:

Temperatura ambiente: 6 a 8 horas (depende de la condición climática de cada zona)

Refrigerada en el fondo de la bandeja (no en la puerta): 3 días

Congelada en refrigerador de 1 puerta: 1 mes

Congelada en refrigerador de 2 puertas: 3 meses

Si ya fue descongelada puedes tenerla refrigerada hasta por 24 horas y 1 hora a temperatura ambiente.

 

  1. Todas las mamas somos distintas

Mi mayor consejo es que no te compares ni compares a tus hijos, cada niño es un mundo distinto y nuevo que explorar.

Yo personalmente con mi hija mayor tuve una lactancia exitosa y por eso cuando ya pensaba que con mi segundo hijo “me las sabia todas” una mastitis resistente a tratamiento vino a decir otra cosa y la verdad no fue fácil pero siento que hice lo mejor que pude, después de todo de eso se trata la maternidad o no?

 

 

 

Espero que este tema les haya gustado y poder aclarar un poco las dudas y mitos en relación a la lactancia materna.

 

Un abrazo!

 

Rocio Suarez

Nutricionista

 

El mejor regalo que se le puede hacer a un niño

 

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La semana pasada me sentí bombardeada. Juguetes por todos lados, bicicletas, motos, triciclos. juguetes y más juguetes en la calle, el supermercado, centros comerciales. Juguetes en la tele, juguetes en los avisos de Youtube. Cientos de páginas con juguetes en el diario del fin de semana, todas ellas prometiendo tener el mejor regalo para nuestros hijos.
Sinceramente, me gustaría más regalarle a nuestro hijos árboles en el futuro, en vez de usar tantas hojas para imprimir, pero en fin. Es lo que dicta el mercado y los consumidores, bueno, tenemos que acatar… ¿o no?
¡Este año decidí que no! me rehuso a comprar un juguete más que quede guardado en un mueble. Este año voy por el mejor regalo que se le puede hacer a un niño: tiempo.
Puede sonar poético, pero la verdad es que el tiempo es oro, es difícil estar cien por ciento enfocados en ellos y muchas veces mientras estamos jugando, tenemos el celular al lado y nos tentamos en revisar whatsapp, twitter o instagram, así que me propuse regalarles tiempo, no el que uso a diario par bañarlos, peinarlos, que se laven los dientes y tomen la leche, si no que tiempo de verdad.
Vamos a salir a caminar por el barrio
Los voy a llevar a la Quinta Normal a conocer,
Vamos a ir a jugar al parque fluvial Renato,
Vamos a hacer una caja de actividades Soki (sokiplay.com)
Vamos a preparar unas cabritas e inventar historias,
Vamos a bailar en el living hasta que caigamos muertos de cansancio.
¡Esas son mis ideas de regalar tiempo! ¿Se animan a contarme las suyas? Que les parece si compartimos ideas antes del Día del Niño, ¿y nos prometemos regalarles tiempo a nuestros niños durante todo el año?

Semana Mundial de la Lactancia Materna 2017

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“Sosteniendo la Lactancia Materna Unidos” es el lema bajo el que se celebra, entre los días 1 y 7 de agosto esta semana, cuyo objetivo es fomentar la alimentación de los recién nacidos mediante esta forma, visibilizar la importancia de la lactancia materna a nivel mundial y ponerla sobre la mesa. Con el fin de apoyar a las mujeres que están en esta proceso y permitirles, tantos a niños como a sus madres, vivirla libremente y sin culpas, entendiendo que es lo mejor que pueden entregarle a los más pequeños.

Opaline se une a esta semana Internacional de la Lactancia Materna, buscando siempre lo mejor para los niños. Por esta razón hemos querido desmitificar algunas creencias en torno a la lactancia, para que todas las mamás que nos leen, puedan estar tranquilas y sentirse acompañadas durante este proceso.

Te dejamos algunos Mitos asociados a la lactancia materna que es importante que derribemos.

MITO I: Dar pecho deforma el cuerpo.

No es verdad, el principal cambio del pecho materno, se produce durante el embarazo, independientemente de que la madre lacte o no.

En todas las mujeres el pecho va cambiando poco a poco su forma en función de la edad, factores genéticos, cantidad de grasa corporal y cambios de peso. Lo cual sucede principalmente en el embarazo y el puerperio.

MITO II: Tienes que comer mucho más para tener buena leche.

La madre debe seguir una dieta variada y equilibrada, por encima de las 1800 calorías diarias y beber el líquido que quiera según la sed que aparezca. La producción de leche no mejora al comer en exceso, ni al tomar más leche.

MITO III: Algunos alimentos cambian el sabor de la leche y provocan gases en las guaguas.

Los cambios en el sabor de la leche según los alimentos ingeridos por la madre, favorecerá que el bebé acepte los nuevos sabores cuando se introduzca la alimentación complementaria. Ningún alimento consumido por la madre provoca gases en los niños.

MITO IV: Debes organizar las tomas.

La lactancia materna debe ser “a demanda”, sin horario fijo, permitiendo que el bebé decida cuándo y cuánto comer, ya que la succión frecuente y el vaciado del pecho son los principales estímulos para asegurar una producción abundante de leche.

MITO V: Si le das cada vez que pide pecho, lo vas a mal criar.

Las guaguas no solo necesitan la leche que les alimenta sino también contacto físico y cariño, fundamentales para un apego seguro, que será la base de su confianza y autoestima futura. Dar pecho los calma del hambre, del frío, del sueño, de susto, por ser, calor, etc.

MITO VI: Debes dar de los dos pechos en cada toma.

El primer pecho se debe vaciar bien antes de ofrecer el otro, para que la guagua obtenga la leche más rica en grasas que sale al final y mantener la producción de leche. Sin embargo algunas guaguas quedan satisfechos con un pecho en cada toma.

MITO VII: El Dolor durante la lactancia es normal.

El dolor en la lactancia indica que algo no va bien. Es un signo de mal agarre, infección u otros problemas en la mama. Siempre debemos pedir ayuda si nos duele ya que dar leche a nuestra guagua no es algo molesto, sino que satisfactorio para ambos. La guagua se calma y nosotras nos sentimos capaces de darle a nuestro hijo lo que necesita con nuestro propio cuerpo.

MITO VIII: Si tengo el pecho pequeño, tendré menos cantidad de leche.

El pecho materno está compuesto s de tejido glandular (donde se produce la leche), tejido graso y tejido conectivo de soporte. El tamaño no influye en su capacidad de producir leche, ya que depende más de la cantidad de grasa, que del tejido glandular.

MITO IX: Si no gotea no tienes mucha leche.

El escape de leche, entre tomas o durante la toma, obedece a un reflejo de eyección potente o un bajo tono de la musculatura que envuelve los conductos galactóforos que drenan en el pezón. No indica que exista una gran producción, es más: una vez que se establece la lactancia no sentimos el pecho tan tenso ni tenemos escape de leche.

MITO X: El calostro no alimenta.

El Calostro tiene una composición ideal como primer alimento del recién nacido, con un alto contenido en proteínas y factores de defensa. Es verdadero oro para los niños, es lo que necesitan durante la primera toma y los satisface absolutamente porque su estomago es muy pequeñito al momento de nacer y durante las primeras semanas.

MITO XI: No tengo leche, el sacaleches me saca poca leche. 

La cantidad que se extrae con un sacaleches suele ser mucho menor que la leche real disponible para el bebé y que él sí puede sacar. Debido a que la succión de la guagua es distinta a la de los sacaleches convencionales. Existen en el mercado sacaleches que emulan la succión de la guagua y son los que se recomiendan para mantener la producción y generar el vaciado del pecho.

MITO XII: Después de un tiempo, la leche se convierte en agua.

La primera leche que sale del pecho, al comenzar la toma, contiene más lactosa y su aspecto es más acuoso. La parte final de la toma contiene más grasas y es más densa. es más, mientras más grande es nuestra guagua más materia grasa tiene la leche ya que busca satisfacer las necesidades de cada guagua.

La lactancia es tema de todos, no solamente de la madre que da su leche sino de toda la sociedad. La red de apoyo cercana  a la madre juega un rol fundamental. De la misma manera quienes día tras día podemos mirar con normalidad este proceso, permitiendo que cada madre se sienta tranquila amamantando cómo quiere y dónde quiere.

 

¿Conoces otro MITO?

 

Varinia Signorelli / Psicóloga Clínica

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Fui Muda

Hace unos días pasé una de las pruebas más difimagen_blogíciles que me ha tocado: Ser muda.

Cuando digo muda es muda, muda del verbo muda. Tenía unos nódulos en las cuerdas vocales así que la solución fue quirófano, bisturí y operar. De ahí ocho eternos días sin hablar, comunicándome con una pizarrita y una aplicación de celular.
Tres niños de 5, 4 y casi 2 me esperaban de vuelta de la clínica ansiosos para jugar, cantar, hacer la rutina normal, pero la mamá no respondía. Solo los miraba, les hacía cariño y pedía a alguien que me tradujera, porque de mis tres niños, sólo el mayor tiene alguna noción de escribir.
De mis ocho días muda, aprendí muchísimo. No volvería a pasar por eso, pero es verdad que cuando a uno le toca algo difícil, vienen mil cosa buenas.
¿Que aprendí? De partida me invadió una especie de temor y respeto por mi voz. Nunca más grité, nunca más canté en tonos que significara forzarme y empecé a usar grandes bufandas y me hidraté.
Segundo, me reencontré con la antigua lectora que había en mi. Pensé que al ser mamá, esa Daniela se había ido a algún otro lado, pero no. En medio del silencio me reencontré conmigo misma, y sin dejar de ser mamá, volví a ser yo y me reencanté con mi persona tan abandonada.
Aprendí a agradecer y no dar por echo que mi voz está porque tiene que estar, que mis piernas funcionan porque deben funcionar y mi cabeza responde porque, obvio, para algo he estudiado. No tenemos nada garantizado y muchas veces damos por echo que las cosas son como son porque así deben ser.
Además de aprender, me llegó una linda sorpresa: Ante la desesperación de no poder comunicarse con la mamá, mi hijo mayor empezó a juntar letras y terminó esa semana leyendo de corrido.
Así fue como de una prueba difícil, salieron puras cosas buenas. ¿A ustedes les ha pasado alguna vez?

¿Algo más natural que el amor de madre?

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Hay algunas cosas que son más naturales que otras, está claro. Hace pocos días me preguntaron qué se sentía ser madre y la verdad es que no pude explicar con palabras, tuve que pasar a los gestos a apretarme el corazón y la guata. La palabra hablada no es natural, la maternidad sí.

Trata de explicar, con palabras, qué es ser madre sin usar gestos ¿puedes?. Seguramente no. Porque es demasiado visceral, mamífero, no mediado por la razón, “de guata” como se dice comúnmente. Aunque cada mujeres es un universo diferente podemos convenir que no hay relación más innata que la que se establece con nuestra cría, con nuestra guagua.

La relación con nuestros hijos es tan de cuerpo porque parte ahí y continúa ahí: brazos, abrazos, juegos, cosquillas, cariño, limpieza, cuidado. La relación con nuestra guagua es tan de piel porque pone en juego todo el extenso órgano que es la piel, para así recepcionar los estímulos del medio que me rodean y madurar neurológicamente.

La piel de la guagua está abierta a recibir las sensaciones corporales, las sensaciones táctiles que ayudarán al desarrollo cerebral, lo propiciarán en un ambiente adecuado. Por eso es natural para nosotras tocar suavemente y rodear al recién nacido de telas suaves y mantitas que lo mantengan confortable.

Nadie nos explicó a ciencia cierta como se acaricia a una guagua, nadie nos enseñó detalles,  pero lo hacemos a la perfección porque es natural. Es curioso que ser madre sea tanto de instinto y que busquemos tantos manuales y leamos tantos libros para intentar hacerlo bien. Es curioso que ser madre sea tan natural, pero que escuchemos tantos consejos y muchas veces nos dejemos llevar por esos.

¿No será mejor dejarnos llevar por lo que es natural? ¿seguir nuestro instinto y movernos según lo que indique visceralmente nuestro cuerpo que sabe bien de las necesidades de nuestras guaguas? Yo creo que sí, creo debemos confiar más en eso natural que somos y que se potencia con la maternidad. Creo que debemos escuchar menos y sentir más. Nuestro cuerpo sabe.

Es natural que nuestro cuerpo esté preparado para satisfacer las necesidades de nuestra guagua y es natural también que los niños pidan lo que necesitan, entonces le da pistas a nuestro cuerpo de cómo deberíamos actuar. Basta seguir las señales entonces, satisfacer las necesidades infantiles sin compararnos porque todos los niños son distintos también, con diferentes ritmos y necesidades.

Todos los niños necesitan a su mamá al natural y amarlos es natural para nosotras.

 

Varinia Signorelli

Psicóloga Clínica

www.supermadre.net

Vacaciones entretenidas, ricas y saludables

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Llegaron las esperadas vacaciones de invierno, pero seamos sinceras, para muchas mamás que debemos seguir trabajando se presentan como todo un desafío, y es que a diferencia de las vacaciones de verano aquí los días fríos y lluviosos hacen que muchas veces el panorama sea dentro de la casa lo que se puede traducir en poca actividad física y mucha ansiedad.

 

De hecho, en las vacaciones de invierno vemos que los niños en etapa escolar suelen aumentar un poco de peso ya que no respetan sus horarios, comen a deshoras y como dijimos antes además se mueven menos.

 

¿Qué hacer? Pone atención a los siguientes consejos:

 

  1. Flexibilizar pero sin perder los hábitos:

Por ejemplo, podemos extender un poco (30 minutos) el horario para ir a acostarse, pero no mas que eso, ya que los horarios de dormir son un hábito que lleva tiempo generarlo y es necesario para la correcta salud de nuestros hijos.

Lo mismo pasa con los horarios de comida, podemos atrasarlos o adelantarlos un poco pero siempre respetando el desayuno, almuerzo, colación pm y cena como mínimo.

 

  1. Límita la tecnología:

Si bien hace algunos años decimos que se debía restringir las horas frente a la TV hoy tenemos que sumarle computador, tablet y smartphones.

En niños de 2 a 3 años se espera que no estén expuesto a “pantallas” por más de 1 hora al día, y sobre los 3 años un máximo de 2 horas; pero siempre siendo supervisado el contenido por un adulto.

 

  1. Alimentación entretenida para crear buenos hábitos:

Las vacaciones de invierno pueden ser un buen momento para trabajar buenos hábitos alimentarios en tus hijos.

Trata de comer junto con ellos, e idealmente incorporados a las actividades como ir al supermercado y cocinar, así saldrán de la casa y además de distraerse se involucrarán en todo el proceso.

Además para que la ansiedad no los haga llegar con mas hambre a cada horario puede ser una buena opción tener snack saludables en la casa, como fruta picada, o estas galletas de choco avena que de seguro les van a encantar

 

Galletas choco avena – 10 unidades

Ingredientes:

1 taza Harina de avena (solo debes moler la avena en una procesadora o licuadora)

1 Huevo grande

2 cucharadas Azúcar de coco o azúcar de caña orgánica*

1 cucharada Cacao en polvo sin azúcar

1 cucharadita Polvos de hornear

1/2 taza o 50 gramos Cobertura chocolate alto en cacao

*Niños menores de 6 años no deben ocupar endulzantes excepto que su médico o nutricionista lo indiquen por un estado nutricional de exceso de peso o alguna patología especial.

 

Preparación:

  1. Batir el huevo junto con el azúcar de coco, polvos de hornear y cacao en polvo.
  2. Agregar la cobertura de chocolate previamente derretida a baño maria (deja que enfrie un poco antes de agregarla)
  3. Agregar la harina de avena y mezclar muy bien con una cuchara, va a quedar una mezcla pegajosa pero manejable.
  4. Con una cuchara sacar un poco de la mezcla, hacer una bolita y luego aplastar.
  5. Poner sobre lámina de silicona y llevar al horno precalentado a 180ºC por entre 10 a 15 minutos
  6. Sacar del horno y dejar enfriar antes de servir.

 

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No dejes de probar esta receta, prepáralas con tus hijos y cuéntanos cómo te quedan.

 

Rocío Suárez Eytel

Nutricionista

La suerte del papá que elegí

 

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Siempre he sido mujer de suerte. Soy de las que se ganan rifas, encuentra estacionamiento, le toca el carro del metro menos lleno y la micro siempre pasa cuando necesito. Generalmente cuando quiero una chaqueta siempre agarro la última que queda y justo en mi talla. Son cosas que hacen el día a día más feliz, pero he tenido una suerte mucho más grande que todas las cotidianas que conté anteriormente, y es la suerte del papá que elegí.
Tuve la suerte de que mi suegra crió a hijos ayudadores y participativos en la crianza de sus hermanos. Tuve la suerte de que mi cuñada es seca y ha logrado entre malabares ser buena mamá con la mezcla justa de ternura y firmeza con sus niños y la suerte más grande que tuve es que ambas hicieron que mi marido aprendiera todo  de su ejemplo de grandes mamás.
El tema va así: nos casamos hace siete años, a los 5 meses quedé esperando a la primera guagua, al año y medio de nacido el mayor, nació la segunda y a los dos años seis meses de la segunda, el tercero. Así fue como en 4 años me vi con 3 guaguas y una experiencia nula en crianza, porque mi mamá, equivocadamente, nunca nos hizo participar de los quehaceres de la casa.
Así fue como el papá de mis niños, con su disciplina hitleriana me enseñó, me enseñó y me enseñó. Me enseñó de la importancia de los horarios, me enseñó a que los niños necesitan esquemas para funcionar bien y me enseñó que si bien los besos y abrazos nunca sobran, las reglas hay que cumplirlas, y que si nuestra tribu de niños quiere hacer una fiesta de regaloneos a las 8 de la noche, están fregados porque es hora de dormir, ya sea invierno o verano.
Aunque muchas veces patalee contra este sistema militar, tan diferente al de mi casa, hoy le agradezco al papá que elegí. Gracias a él mis niños se acuestan sin chistar, comen relativamente bien y saben que con pataletas no logran nada (reconozco que éste último es un recurso al que yo, a los 35 años, muchas veces recurro cuando quiero algo).
El papá que elegí es cariñoso, disciplinado, tiene respuesta para todo y lo que no lo investiga. A diferencia del papá que tuve yo (que es el mejor del mundo) no los llena de regalos todos los días, pero si les enseña que las cosas cuestan y hay que ganárselas.
El papá que elegí les inventa canciones, los abraza para ver películas y los hace dormir mágicamente en su hombro en 40 segundos. Nunca he sabido si es por su energía más reposada que la mía, pero conmigo nadie se duerme así de fácil.
El papá que elegí (junto con el mío, insisto) es el mejor papá del mundo, hitleriano, estricto pero exquisitamente cariñoso. Estoy orgullosa de él, de lo que me ha enseñado y del tremendo hombre que es. El papá que elegí trabaja, estudia un magister, hace clases en la universidad, está maestreando con pasta muro, pintura y overoles en nuestra casa y aún así se da el tiempo de ser el mejor para sus hijos.
¿Cómo son los papás que ustedes eligieron?