La palabra que no quiero que usen con mi hijo

 

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Pasan cosas en las vísperas de la Teletón. Nos transformamos en un país solidario, humano, más unido. De alguna forma los chilenos nos transformamos en seres empáticos y generosos y muchas veces compasivos. Ahí es donde me quiero detener. La compasión.

Que de malo puede tener ser compasivo? Se preguntaran…pues nada! pero hay ciertas cosas que me gustaría contarles.

Cuando tienes un hijo discapacitado, andas más alerta. Casi a la defensiva. Tratas de llevar la lucha de tal forma que tu hijo no se de cuenta de que es difícil para ti. Tratas de que tu niño haga la vida lo más normal posible, de exigirle lo mismo que al resto y de potenciar sus habilidades y no sus dificultades. Te vas echando los dolores al hombro para avanzar lo más lejos. Pones los miedos en un saco y alejas el temor al futuro para comenzar a vivir el día a día. Te pones como leona al ver que la gente se le acerca y lo mira con pena, con compasión, pero pena, y generalmente viene esa palabra, que probrablemente viene sin mala intención de la boca de alguien desconocido, pero que te cala en los huesos y hiere en lo más profundo: Pobrecito.

Cuánto dolor causa esa palabra…no se lo pueden imaginar. Es por eso que hoy, el día de la Teletón, les quiero pedir que no usen el pobrecito. Que cambiemos la mirada hacia la discapacidad. Que los pobrecitos se transformen en que valiente, que fuerte, que seco es este niño.

El tener una discapacidad, ya sea física o intelectual, hace que el camino sea por sí muy difícil. Le añade peso a una carga que ya es pesada, pero si cambiamos la mirada, esa misma carga se hace más ligera y fácil de llevar.

Pobrecito es la palabra que prefiero no usen con mi hijo. Él es un niño activo, juguetón, cuiroso y maldadoso. Hace todo lo que hace un niñito de su edad pero de manera distinta. Se encuentra con dificultades y se adapta, se muere de la risa y se las ingenia. Hace feliz a su mamá, a sus hermanos y a todos los que lo rodean.

Si me preguntaran qué decir al ver un niño discapacitado, les diría sin dudarlo “Qué suerte” que suerte tener un niño fuerte. Que suerte tener a un luchador. Que suerte tener a un ingenioso guerrero que adapta su cuerpo para funcionar en un mundo que lo mira con pena.

Espero, con muchísimo temor, que mi niño en el futuro no tenga que enfrentar las miradas de lástima y los murmullos que enfrento yo cuando voy caminando con él en la plaza o el supermercado. Sus murmullos duelen, sus miradas disimuladas destrozan mi corazón. Me queda la tranquilidad de que él en su inocencia no capta estas miradas, y sólo percibe sonrisas y amor.

Si ven a un niño discapacitado y quieren saber algo, pregunten con naturalidad, pero por favor no murmullen, no apunten y no miren con disimulo. Y por favor, por favor, no usen la palabra pobrecito.

La Teletón es lo mejor que tiene Chile. Ayuda a una mirada inclusiva, sin lástima. Entrega rehabilitación a las familias y a los pacientes. Entrega prótesis y contención, entrega salud integral al discapacitado y su entorno. Durante estas 27 horas por favor no nos olvidemos que en cualquier momento, cualquiera de nosotros, así como me pasó a mi, podemos pasar a ser parte de la familia Teletón.

Noviembre: mes de las guaguas prematuros

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Este mes es el mes de las guaguas prematuras. Se busca crear conciencia sobre lo que implica nacer en estas condiciones.

En Chile, se estima que cada año nacen alrededor de 240.000 niños. De ellos, cerca de 2% son pequeños que llegan al mundo pesando menos de 1.500 gramos y con una gestación inferior a las 32 semanas. Su nacimiento es el comienzo de un largo recorrido para ellos y sus padres, quienes tendrán que sobrellevar altos y bajos, idealmente con el apoyo de todo el entorno.

Para sensibilizar sobre esta realidad, durante noviembre se celebra en nuestro país el día del Prematuro, fecha especialmente importante para la Asociación de Padres de Prematuros de Chile (ASPREM) , quienes despliegan sus redes para informar y dar contención a las madres que tienen niños prematuros.

 

“Muchas veces los niños están en buenas manos porque tienen a todo el equipo médico mirando y acompañando, sin embargo las madres viven este proceso desde un sitial de espectadoras, generando sentimientos encontrados en las mamás”

Es por esto que en esta fecha, el llamado es a no perderlas de vista: acompañar emocionalmente, informar y ayudarlas a generar lazos con su recién nacido. Cuando un niño es prematuro, toda la familia lo es también.

 

Nacer prematuramente implica nacer antes de las 37 semanas de embarazo, es decir en condiciones inmaduras para vivir fuera del útero materno. Generalmente los bebes prematuros están expuestos a complicaciones cognitivas, neurológicas o motoras. Por esta razón deben permanecer, muchos de ellos, en el servicio de neonatología siendo monitoreados y supervisados constantemente por personal de salud, lejos de sus madres.

 

Cuando un niño nace prematuro nace un niño que necesita de su madre con todos los poros de su cuerpo, sin embargo cuando un niño nace prematuro madre es lo menos que encuentra. Las madres de bebes prematuros lo saben, pueden percibir su angustia y la experimentan en su cuerpo. La exigencia es de moverse en pos de alimentar y tocar brevemente a su hijo. Mientras ambos (bebé y madre) perciben que lo único que necesitan es estar juntos, los cuidados del prematuro requieren monitoreo constante, personal capacitado, lo cual deja casi ningún espacio a la intimidad con la madre que es lo que requiere también. Esta situación genera dificultades emocionales en las madres y vacío en los bebés.

 

¿Qué necesitan entonces las madres de guaguas prematuras?

Espacio para manifestar sus verdaderos sentimientos con las situaciones, contención de parte del grupo cercano, llorar abrazada a quién más la ame y armarse de fuerza para apoyar a su guagua que la necesita más que nunca. Necesita sentirse capaz de cuidar a ese pequeño prematuro y espacio para esto.

Por esta razón las neonatologías cada vez más respetuosas de las necesidades emocionales e informadas del beneficio del contacto piel con piel madre e hijo, van incorporando estas practicas aliviando a madres y a bebés. Las incubadoras son lo menos parecido a los brazos de mamá y debemos entender que al salir de la clínica es probable que necesiten y pidan mucho más de nosotras que lo que pensamos o lo que nuestros otros hijos pidieron.

 

¿Qué hacer? Dar. Dejar que fluyan los sentimientos, no buscar respuestas a procesos naturales que provocaron el parto prematuro, sumergirse emocionalmente en las sensaciones y los instintos que la maternidad nos regala, contactarnos con lo que somos y comprender que nuestro hijo va a necesitar muchas palabras para explicarle lo que sucedió en sus primeros días de vida.

Cuando la madre comprende que siempre nacemos prematuros, que pueden hacer mucho por ellos, que puede confiar en sus propias capacidades y que es positivo expresar sentimientos de pena y pedir lo que necesita, comprende mejor su rol de madre de un niño prematuro.

No es fácil, ni serlo ni ser madre de una guagua prematura, pero agradezcamos a los avances que nos permiten tenerlos/estar en condiciones adecuadas. Ver lo positivo que nos rodea, los avances, las mejores condiciones año a año, nos hace valorar mas la posibilidad de un pequeño, de menos de 37 semanas, que con fortaleza tremenda vence a la muerte desde la incubadora.

 

Celebremos a la vida, celebremos a nuestros prematuros.

Recordemos que Opaline tiene ropa especialmente confeccionada para los bebés prematuros. Tu guagua tendrá toda la suavidad del tamaño perfecto, evitando incomodidades y entradas de frío. Además de mantener todos los colores y estilo precioso típico de los expertos en bebés.

 

Varinia Signorelli C.

Psicóloga Clínica.

 

www.supermadre.net

 

 

¡Me asaltaron!

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Soy fan del persa Bio Bio. No fan de las de ahora que se puso de moda, no, no, no! Yo soy fan de las antiguas, iba los domingos desde que estaba en el colegio, seguí cuando entré a la universidad, de ahí cuando me puse a pololear, recién casada, embarazada, con guaguas portando, después caminando y así en todas las etapas. Fueron naciendo mis niños, seguimos yendo al persa y ellos aprendieron a enamorarse de sus galpones, de los pasillitos, de las miles de sorpresas que guardan sus rincones…en mi familia somos todos Persa Lovers!

Este domingo, que recién pasó, no fue la excepción. Fin de semana largo, relativamente poca gente en Santiago, y los niños estaban pidiendo hace semanas ir al persa. Tenían una platita ahorrada en sus alcancías y querían comprar unos juguetes. Yo por mi parte necesitaba unos libros y unas copas antiguas de cristalerías Yungay y mi marido quería comprar unos discos. Así todos felices partimos.

Franklin, Victor Manuel, Bio Bio…todas calles que he aplanado mil veces buscando tesoros y de repente Paf! siento un tirón en mi mochila. Estaba con una guagua en brazos y con otra de la mano y una señora de pelo largo, negro con algunas canas a mi lado. “Oiga, me está robando” Le dije….Noooo señora, como se le ocurre. Se veía segura, bien arregladita y tranquila. Metí la mano a la mochila sentí mi celular y pensé que a lo mejor no me habían robado. Mi marido, que  estaba con  mi hijo mayor, salió corriendo a perseguir a los acompañantes de la señora pero era complicado. Eramos dos con los 3 niños chicos, asustados y no sabíamos cuantos eran ellos. “Váyase señora, le dije” Total, sabía que no tenía plata en la billetera, solo los documentos y las tarjetas que podía bloquear al instante.

No nos pasó nada, pero la sensación es penca. Mala, pésima. Uno se siente inseguro. Preso de su ciudad. Ya no se puede caminar tranquilo porque piensas que en cada esquina hay alguien que te puede hacer algo.

Cuando contaba la historia, mucha gente me decía “Pero para qué vas al persa con niños chicos” Y por qué no, preguntaba yo? Es injusto! Siento que no nos tenemos por qué privar de las maravillas de nuestra ciudad, y me niego a dejar de ir a pasear al persa por culpa de una manga de delincuentes que se camuflan buscando a personas vulnerables para robar. No pienso nunca dejar de ir al Persa. No pienso dejar de conversar con los vendedores, ni menos comer los manjares deliciosos de los galpones…Me declaro indignada!

El ahorro

 

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Tengo 3 niños chicos chicos chicos…no sé si a usted les pasa pero con tres enanos el estado de cuenta se transforma en una bicicleta contante de plata, plata que entra, se va rapidito y es por eso que me he visto oblidaga a ser el doble de organizada que antes.

Siempre he sido busquilla, buena para los descuentos y tentada con las ropas lindas (quien no se tienta con las tenidas preciosas para los niñitos o esos vestidos bien floripondeados para las niñitas) y es por eso que los descuentos son mis mejores amigos!!

Así que vengo a darles datos! Datos porque viene diciembre y ahí las billeteras tiemblan…creo que es bien dificil que dejen de temblar porque de diciembre a marzo el tiempo pasa rápido y no siempre nos recuperamos!

Preparense para navidad con mis tips:

– Regalos para grupos de hermanos. Me ha resultado super bien hacer un gran regalo (piscina pelopincho, cama saltarina, casita de muñecas, carpita de indio, columpio) y un engañito chiquitito para cada uno.

-Comprar a emprendedores: Hay mil quinientos datos. Hace poco descubrí la tienda Juega Pulpito en internet, que agrupan a muchos emprendedores chilenos que tienen juguetes entretenidos y educativos desde lo lúdico.

–  Aprovechar las cyber ofertas: Cyber monday, black friday, cyber sale, todo sirve! Sobre todo cuando son los regalos más grandes

– Planificar los descuentos especiales: Soy de las que hacen listas, así que tengo muy anotado qué día hay descuento en las tiendas a las que más recurro y compro según la rebaja. Si es Opaline, aprovecho los 2 x, o los descuentos el día de los abuelos.

Cómo lo hacen ustedes para ahorrar? Algo en especial? Les parece si compartimos datos?

 

Las Panties de mi guagua

 

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Entre tanta ropa linda y tierna que existe no podemos olvidar lo esencial: los básicos para las guaguas. Esa ropa que nos ayudan en el día a día y la que realmente cumple la función de proteger y cuidar.

¿Cuáles son mis básicos? Mitones, gorrito, camiseta (de esas chambritas, que son por lejos mis favoritas) y las benditas panties. ¡Digo benditas porque pucha que son útiles! Calentitas, suaves, creo que son por lejos el mejor mejor invento para las guaguas. De ahí cuando son personitas más grandes, me cambio siempre a las panties de lana, porque las de algodón como que se les caen…me cambiaba debería decir porque con mi tercera guagua todo fue distinto.  Siempre a los 6 meses hace el primer gran guardado de ropa a la bodega y las panties se iban con el famoso “ ajuar”…ahora fue distinto.

Les he contado de mi Josepe. Mi tercer hijo que nació con una malformación en la manito, que hizo que nos ajustáramos a sus requerimientos para que finalmente pueda hacer lo que el quiera pero de manera diferente. Parte de ese hacer lo que el quiera es el usar una prótesis de mano, de la que personalmente no soy tan fan, pero la acepto, porque entiendo que el que la use ahora es la única manera de que de grande pueda elegir con libertad si la va a tener o no.  Para el uso de la prótesis, es necesario proteger el muñón, y ahí entra a jugar la panty Opaline…

Adivinen ustedes cuál fue la recomendación de la protesista y la fisiatra al momento de entregarnos la prótesis…justamente nuestra querida panty! Si, los especialistas me recomendaron cubrir su muñoncito con la panty y de ahí ponerle la prótesis. Es así como esta madre que les escribe pasó a cortar las patitas de todas las panties que josepe dejara de usar. Cortar, coser, usar. Así nos vamos con las panties. Buscando por todos lados, cortando y reciclando. Gracias panty opaline por cuidar al muñón más rico del mundo: La manito chica de mi josepe.

 

 

imagen_blogA más de alguna le habrá pasado. Tuve a mi guagua 20 días con diarrea…sí 20 días, 3 fines de semana completos, un sin fin de panoramas embarrados (por no usar la frase en buen chileno que estás pensando en este momento) y una cantidad de rollos que me pasé infinitos. Pensé que tenía desde las enfermedades más catastróficas hasta un virus.

Fue en esa desesperación (y en esos 4 cambios de ropa diarios) que reparé en un detalle. Todos los bodies Opaline tienen la parte de la cabecita con un especie de apertura extra que nunca, con ninguno de mis hijos anteriores, había significado alguna utilidad…hasta ahora.

 

Fíjense ustedes (y esto a modo de dato) que descubrí que esa apertura es para sacarle el body hacia abajo, sin correr el riesgo de que todo lo que “sobresalía” del pañal ensuciara más a mi guagua.

 

Sentí casi que descubría la pólvora! El mejor invento de la historia del mundo! Permitiía que la suciedad del pañal no se esparciera a la guatita, a la espalda, a los hombros y a que además su cabecita no quedara con restos y aunque igual lo metía bajo el chorro el agua cada vez que lo mudaba, al menos el cambio de ropa no era 4 veces al día, si no que sólo body.

 

La utilidad es gigante. Se saca un bracito, luego el otro y listo! Body afuera, guagua limpia y potito listo para ser lavado.

 

Sinceramente no sé cómo en cinco años de madre nunca, pero nunca me pregunté en la utilidad de esos pliegues en los bodies!

 

El origen de la enfermedad nunca lo supe, lo que sí aprendí es que los genios inventores de los bodies de guagua eran cerebros adelantados!   

Un dato útil, cortito y que espero les tanto como a mi!

Nuestro hijo mayor

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Es verdad que queremos a todos nuestros hijos, pero eso de querer a todos por igual es imposible. Es imposible porque son personas distintas y nosotras, fundamentalmente, somos distintas madres (por los distintos momentos) con cada uno. No quiere decir que tengamos hijos favoritos o queramos más a uno que a otros, aunque a algunas a veces les pase.

Quiere decir que solamente los queremos distinto, a cada uno por lo que es, por lo que entrega, por lo que necesita y fundamentalmente por el momento que vino a llenar en nuestras vidas.
Nuestros hijos mayores y nosotras tenemos una conexión única que solo el tiempo nos ha dado. Una conexión que permite sintonizarnos para ambos lados.
Nuestros hijos mayores conocieron a la mamá en pañales, esa asustada, esa con la torpeza y la dulzura de quién hace por primera vez.
Nuestros hijos mayores fueron al pediatra y a la urgencia, durante su primer año de vida, seguramente más veces que nosotras en toda nuestra vida: sin tener ninguna enfermedad crónica, por cierto.

Nuestros hijos mayores se llevaron lo mejor de nuestra poca flexibilidad: algunos no prueban azúcar, sal ni alimentos elaborados fuera hasta los 3 años. No ven televisión hasta los 4, son mega estimulados y hacemos lo imposible porque vayan adquiriendo los hitos del desarrollo tal como dice el manual.

Nuestros hijos mayores tienen de madre a la del libro de moda, esa que dice cómo actuar frente a distintos momentos, mientras no creemos tanto en nuestro instinto porque el manual es como debe ser.
Nuestros hijos mayores no han perdonado por el punto anterior y por muchas otras cosas, conocen nuestra vida porque es parte de la de ellos, porque es toda su vida la tuya y guarda secretos de conversaciones y miradas que no pasaron desapercibidas. Nuestros hijos mayores creen que no sabemos que lo sabe todo.

Nuestros hijos mayores saben lo que nos pasa con solo mirarnos, un solo scanneo de la situación nos descubre y se anteponen. Así como nosotros los leemos a ellos y deberíamos anteponernos, ellos nos perciben y nos lo dicen.
Nuestros hijos mayores son sabios como abuela y nos enseñan todos los días.

Nuestros hijos mayores nos ayudan a entender a sus hermanos pequeños, ellos han hecho que los hermanos tengan una mamá más relajada, genuina, torpe y menos perfecta. Que no lee libros ni columnas para saber qué hacer.

Nuestros hijos mayores ganaron hermanos y una madre más normal, que solo juega a ser Supermadre, pero que es todo lo desastre que somos las madres verdaderas.

Varinia Signorelli

www.supermadre.net

 

Semana Internacional de la crianza en brazos 2016

 

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Desde el 5 de Octubre y hasta el 10 del mismo mes, se celebra la Semana Mundial de la Crianza en Brazos, organizada por la Asociación Internacional Babywearing International (http://babywearinginternational.org).

Este año el slogan es “El mejor lugar” haciendo énfasis en lo que significa para el recién nacido y su madre, el poder mantenerse en contacto. El recién nacido pasa abruptamente de un ambiente mamá a uno vacío, sin ella: el hecho de poder estar en contacto piel con piel con su madre genera un sentimiento de tranquilidad que promueve un adecuado ambiente para su desarrollo.

La Semana Internacional de la Crianza en Brazos busca poner sobre la mesa las ventajas que el contacto y la crianza en brazos, brinda tanto a guaguas como a sus madres/padres. Pero, ¿cuáles son estos beneficios?

Hasta hace pocos años atrás, cuando nosotros éramos niños decían que cargar a los niños en brazos era “malcriarlos, gracias al avance de las neurociencias sabemos hoy en día que son múltiples los beneficios

 

Dentro de los ítems más destacados, que generan que día a día más madres y padres adhieran a cargar a sus hijos en mochilas de porteo ergonómicas o fulares, están:

 

*Los niños que son llevados en portaguaguas ergonómicos lloran menos

*Manos libres para quien portea ( lo cual facilita cuando tenemos más de un hijo o muchas actividades que realizar)

*Alivio de cólicos y menos reflujo

*Aumenta la producción de leche materna

*Alivia el dolor de espalda

*Mejora el desarrollo físico: la guagua duerme mejor, desarrollo adecuado de caderas, columna y cráneo; regula temperatura corporal, ritmo cardíaco y respiratorio.

*Promueve un adecuado desarrollo emocional: socializa e integra al medio que lo rodea, se siente más seguro de la satisfacción de sus necesidades, fortalece el vinculo afectivo.

*Te ayuda a generar endorfinas y oxitocina que provoca sensación de bienestar.

 

Es importante que el portaguagua que elijamos sea ergonómico, para reconocerlo debes estar atenta a las siguientes señales:

 

  • La espalda de tu hijo debe tener una curvatura en forma de C.
  • Las piernas de tu guagua deben quedar con las rodillas más altas que sus caderas, separadas entre sí y formar un ángulo de 90º
  • Tu guagua debe quedar en altura, al alcance de tus besos.
  • El peso de la guagua debe quedar cómodamente repartido entre tus hombros y tus caderas.

 

Finalmente los brazos de la madre o de quién “me quiere”, son el mejor lugar para crecer y mantenernos seguros cuando somos niños. Esta seguridad deja una base solida para los movimientos que deba realizar en el medio en el que se desenvuelven los niños. Es decir, mientras más cerca del cuerpo de la madre hayamos estado cuando guaguas, más seguros estaremos de desenvolvernos en la vida cotidiana a medida que vamos creciendo. Los niños no quieren brazos, los necesitam.

Celebraciones de este tipo hacen que tengamos mayor conciencia acerca de la necesidad que tienen las guaguas y los recién nacidos de ser mirados y tratados con respeto y amor desde el primer día. Y que gestos como éstos hacen la diferencia entre una crianza más relajada que permite libertad de movimiento tanto para madres como para niños.

Varinia Signorelli

www.supermadre.net

Datos para Mamá Opaline: Los niños & la tecnología

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Me parece que cada familia ordena sus prioridades y se reúne en torno a espacios o actividades que les parezca importante fomentar y compartir. En el caso de los centros de entretención que se basan en televisores, me parece que existen otro tipo de actividades que fomentan mejor el vínculo, el intercambio afectivo y el conocimiento de los miembros de la familia. Sin embargo si no se hace reunión exclusiva en torno a éstos, si se comparten otras instancias también en donde la tele no sea un pretexto, está bien.

Debe equilibrarse y fomentar el encuentro afectivo, de conversación entre los miembros de la familia para no correr el riesgo que nuestros niños crezcan sintiéndose solos o en un entorno con escaso contacto afectivo.

Insisto en que es más beneficioso para la familia que nos contactemos en actividades que podamos interactuar cara a cara, en las que nos miremos a los ojos y ayuden a conocernos y a saber como se está sintiendo el otro. Básicamente porque es la interacción que los niños deben aprender para sortear las dificultades y las tareas en la adultez e inmediatamente entre pares.

Pasa a veces que los niños no saben jugar en el colegio con otros niños, porque no tienen un aparato de televisión o un playstation en este lugar, y como no tienen esa vivencia de interacción en familia, quedan aislados o aburridos en el contexto escolar. Los padres deberíamos, más que usar la tecnología para vincularnos con nuestros hijos, usarla para enseñarles a medirse en ésta y a tener cuidado para no exponerlos, sin resguardos, a un espacio que es complejo. Las tecnologías de juegos interactivos son mejores, ya que permiten que los niños se ejerciten corporalmente. Lo ideal es que jueguen una hora diaria como máximo y que inviten amigos o que integren a otro miembro de la familia. Cuando se hace de esta manera, cuando participamos de la actividad con nuestros niños y cuidamos el tiempo para que lo alternen el contacto directo con pares en otras actividades, puede ser favorable ya que los últimos estudios en neurociencia indican que esta actividad genera nuevas conexiones neuronales que fomentarían la capacidad de razonamiento, obtención de metas, planificación. Siempre y cuando sea un uso supervisado y alternado con otras interacciones cara a cara.  

 Es necesario el control parental, la supervisión, pero profundamente el acompañamiento. Un niño que se siente solo, cuando tenga inquietudes frente a un tema, va a buscar respuestas de la manera que tenga más a mano y sin acercarse a un adulto significativo. Un niño que tiene acceso a internet sin supervisión, es como un niño que sale a la calle solo: evidentemente no puede hacerlo porque estaría frente a muchos riesgos que aún no sabe como evitar, por otro lado podría no tener claro el camino y entrar en sitios peligrosos para él. Las palabras más buscadas, en internet, por los niños entre 6 y 12 años es “sexo” y “Porno”, claramente porque es de lo que menos hablamos los adultos con ellos. Los invito a “googlear” ambas palabras y ver las imágenes e información a la que están expuestos los niños al hacer un ejercicio tan simple como este. Entonces es necesario el corta fuego, es necesario la revisión del historial, es necesario el control parental y fundamentalmente sentarnos junto a nuestros hijos cuando están navegando en inet o viendo tv. Así poder ir guiando lo que vemos, ir orientado, sugiriendo y contestando preguntas. Compartir es básico, conectarse afectivamente. Insisto. Sugiero evitar que los niños estén expuestos a internet sin supervisión, es preferible que no tengan acceso entonces. Que lo hagan cuando estén las condiciones necesarias para estar resguardados frente a las dificultades que podrían generarse. Debemos enseñarles a no acceder si no hay un adulto con ellos.  

Me parece buena idea sacar la tv de los dormitorios, sin duda. Dar espacio a un descanso sin alteración previa (deben estar lejos del computador y de la tv. Por lo menos 45 minutos antes de dormir para propiciar un buen descanso) y evitar que estén expuestos a contenido poco adecuado para su edad sin acompañamiento. Sería bueno que todo elemento tecnológico tenga una ubicación que nos permita supervisar, acompañar, no permitir que los niños exploren el ciberespacio en soledad (desde sus teléfonos por ejemplo). Recordemos que están expuestos a diversas situaciones en las que pueden verse gravemente afectados. Una hora diaria, en compañía de un adulto que esté en sintonía con lo que está haciendo el niño (que esté concentrado en lo que pasa ahí y no en su propio smartphone). Un adulto que sea significativo para el niño y que vaya explicando. A medida que van teniendo guías en torno a lo que pase en inet sabrán sortear las dificultades que se vayan presentando a medida que crecen y que les vamos dando permiso para realizar actividades virtuales solos.

¿Qué opinas?

 

¿Quieres conocer más datos sobre la vida emocional y crianza de tu guagua?

Entonces no te pierdas los datos que voy a ir escribiendo en nuestro blog Opaline para que conozcas en profundidad lo que tu hijo necesita en cada etapa de la vida y así acompañar a todas las Mamá Opaline.

¿Tienes preguntas?

Puedes dejarnos tus dudas e inquietudes, acerca del desarrollo emocional de tu hijo o hija, bajo este post.

Además estaré conectada dos veces en el mes, para que conversemos de manera virtual sobre el desarrollo emocional de nuestros niños y niñas ¡Te espero!

 

Varinia Signorelli

Psicóloga Infantil & Femenina

www.supermadre.net

Hábitos: difícil pero no imposible

Hábitos en los niños

 

 

 

 

 

 

 

Hay cosas que como mamá me han costado más y otras menos…no sé a ustedes, pero esto de ser papás tiene cada día su afán, y es así como al pasar los días, semanas y años he ido descubriendo habilidades que tengo y otras que tengo que adquirir.

¿Lo más complicado? Inculcar hábitos.

Personalmente no me puedo acostar sin lavarme los dientes, no puedo partir el día sin ducharme y me cuesta dormir si no leo antes algo. Esos son hábitos que mis papás deben haber inculcado en mi muy muy chica y sin darme cuenta, el librito en el velador o leerme el diario en las mañanas son necesidades básicas. Increíble, pero pese a tenerlo tan metido en mi persona, me cuesta harto hacerlo con mis niños.

Llega la noche, uno llega cansada del trabajo, la persona que te cuidó a tus hijos también está agotada y ellos (a eso de las 7,30) son más monstruitos que criaturitas adorables. La lucha por lavarse los dientes y leerles un cuento se me hace eterna y tediosa. La mayoría de las veces doy la pelea, pero de verdad hay otras en que sencillamente el obligarlos a lavarse los dientes después de la última leche se me hace de verdad cuesta arriba. Algunas me hago la tonta, la mayoría los levanto, ellos creen que van a jugar y no. Cual sargento me instalo en el baño para que el lavado de dientes sea eso y nada más.

Me pasa también en el almuerzo. Generalmente alcanzamos a comer juntos, bien rápido porque yo me tengo que ir a trabajar. Entonces entre la rapidez y no querer que la comida con la mamá sea una mala experiencia, los dejo que se paren de la mesa antes de que todos terminen de comer. Ese hábito me interesa mucho que lo tengan, pues para mi siempre el almuerzo fue la instancia de conversación con mis papás y hermano…pero al parecer la mayoría de los días prefiero no pelear y dejar que el mayor se tome un yogurt mientras la otra come la ensalada y el tercero juega con sus autitos.

Otras cosas se me hacen fáciles: El rezar antes de quedarse dormidos o que coman la comida que haya no es problema. Tampoco es problema el que a las 8 estén con pijama y listos para cerrar los ojos. Pero de verdad que el enseñarles a esperar al hermano que termine de comer, el guardar los juguetes cuando terminan de usarlos o hacer la cama los fines de semana me significan una lucha tan grande, que muchas veces termino cediendo o haciendo las cosas yo.

Los hábitos que para mi son básicos:

-Lavarse la cara y las manos antes de comer

– Limpiarse las orejas. Detrás de las orejas en el baño y el pabellón con cotonitos.

-Mantener la nariz limpia. Cuando son chicos, les pongo fisiolimp y de ahí aspiro. Ya de grandes se acostumbran y andan pidiendo que se las limpie siempre que sienten algo.

– Cortarse las uñas. Mis niños saben que eso si o si pasa el domingo en la noche.

– Lavarse los dientes en la mañana, después de almuerzo y en la noche (la hora de la pelea)

– No pararse de la mesa hasta que todos hayan terminado de comer.

– Ordenar sus juguetes antes de dormir.

– Leer un cuento y rezar.

¿A ustedes les pasa? ¿Qué cosas de ser papás les cuestan mucho y otras no? ¿Logran que el cansancio del final del día no les gane y siguen siempre al pie de la letra sus reglas de crianza? ¿Tienen reglas de oro en las casas que no ceden ante nada?

Los especialistas aconsejan que siempre seamos firmes y consecuentes. Es decir por más cansados que estemos tienen que respetar las reglas, en mi caso el ponerse pijama, lavarse los dientes, rezar y dormir. Pero como tengo que hacer todo esto en media hora, muchos días estoy tentada de hacerme la tonta con las reglas, acostarlos a todos en mi cama y dormirnos felices los cinco a la vez. Ustedes…¿lo logran?