Datos para Mamá Opaline: Los niños & la tecnología

IMG_6769

Me parece que cada familia ordena sus prioridades y se reúne en torno a espacios o actividades que les parezca importante fomentar y compartir. En el caso de los centros de entretención que se basan en televisores, me parece que existen otro tipo de actividades que fomentan mejor el vínculo, el intercambio afectivo y el conocimiento de los miembros de la familia. Sin embargo si no se hace reunión exclusiva en torno a éstos, si se comparten otras instancias también en donde la tele no sea un pretexto, está bien.

Debe equilibrarse y fomentar el encuentro afectivo, de conversación entre los miembros de la familia para no correr el riesgo que nuestros niños crezcan sintiéndose solos o en un entorno con escaso contacto afectivo.

Insisto en que es más beneficioso para la familia que nos contactemos en actividades que podamos interactuar cara a cara, en las que nos miremos a los ojos y ayuden a conocernos y a saber como se está sintiendo el otro. Básicamente porque es la interacción que los niños deben aprender para sortear las dificultades y las tareas en la adultez e inmediatamente entre pares.

Pasa a veces que los niños no saben jugar en el colegio con otros niños, porque no tienen un aparato de televisión o un playstation en este lugar, y como no tienen esa vivencia de interacción en familia, quedan aislados o aburridos en el contexto escolar. Los padres deberíamos, más que usar la tecnología para vincularnos con nuestros hijos, usarla para enseñarles a medirse en ésta y a tener cuidado para no exponerlos, sin resguardos, a un espacio que es complejo. Las tecnologías de juegos interactivos son mejores, ya que permiten que los niños se ejerciten corporalmente. Lo ideal es que jueguen una hora diaria como máximo y que inviten amigos o que integren a otro miembro de la familia. Cuando se hace de esta manera, cuando participamos de la actividad con nuestros niños y cuidamos el tiempo para que lo alternen el contacto directo con pares en otras actividades, puede ser favorable ya que los últimos estudios en neurociencia indican que esta actividad genera nuevas conexiones neuronales que fomentarían la capacidad de razonamiento, obtención de metas, planificación. Siempre y cuando sea un uso supervisado y alternado con otras interacciones cara a cara.  

 Es necesario el control parental, la supervisión, pero profundamente el acompañamiento. Un niño que se siente solo, cuando tenga inquietudes frente a un tema, va a buscar respuestas de la manera que tenga más a mano y sin acercarse a un adulto significativo. Un niño que tiene acceso a internet sin supervisión, es como un niño que sale a la calle solo: evidentemente no puede hacerlo porque estaría frente a muchos riesgos que aún no sabe como evitar, por otro lado podría no tener claro el camino y entrar en sitios peligrosos para él. Las palabras más buscadas, en internet, por los niños entre 6 y 12 años es “sexo” y “Porno”, claramente porque es de lo que menos hablamos los adultos con ellos. Los invito a “googlear” ambas palabras y ver las imágenes e información a la que están expuestos los niños al hacer un ejercicio tan simple como este. Entonces es necesario el corta fuego, es necesario la revisión del historial, es necesario el control parental y fundamentalmente sentarnos junto a nuestros hijos cuando están navegando en inet o viendo tv. Así poder ir guiando lo que vemos, ir orientado, sugiriendo y contestando preguntas. Compartir es básico, conectarse afectivamente. Insisto. Sugiero evitar que los niños estén expuestos a internet sin supervisión, es preferible que no tengan acceso entonces. Que lo hagan cuando estén las condiciones necesarias para estar resguardados frente a las dificultades que podrían generarse. Debemos enseñarles a no acceder si no hay un adulto con ellos.  

Me parece buena idea sacar la tv de los dormitorios, sin duda. Dar espacio a un descanso sin alteración previa (deben estar lejos del computador y de la tv. Por lo menos 45 minutos antes de dormir para propiciar un buen descanso) y evitar que estén expuestos a contenido poco adecuado para su edad sin acompañamiento. Sería bueno que todo elemento tecnológico tenga una ubicación que nos permita supervisar, acompañar, no permitir que los niños exploren el ciberespacio en soledad (desde sus teléfonos por ejemplo). Recordemos que están expuestos a diversas situaciones en las que pueden verse gravemente afectados. Una hora diaria, en compañía de un adulto que esté en sintonía con lo que está haciendo el niño (que esté concentrado en lo que pasa ahí y no en su propio smartphone). Un adulto que sea significativo para el niño y que vaya explicando. A medida que van teniendo guías en torno a lo que pase en inet sabrán sortear las dificultades que se vayan presentando a medida que crecen y que les vamos dando permiso para realizar actividades virtuales solos.

¿Qué opinas?

 

¿Quieres conocer más datos sobre la vida emocional y crianza de tu guagua?

Entonces no te pierdas los datos que voy a ir escribiendo en nuestro blog Opaline para que conozcas en profundidad lo que tu hijo necesita en cada etapa de la vida y así acompañar a todas las Mamá Opaline.

¿Tienes preguntas?

Puedes dejarnos tus dudas e inquietudes, acerca del desarrollo emocional de tu hijo o hija, bajo este post.

Además estaré conectada dos veces en el mes, para que conversemos de manera virtual sobre el desarrollo emocional de nuestros niños y niñas ¡Te espero!

 

Varinia Signorelli

Psicóloga Infantil & Femenina

www.supermadre.net

Hábitos: difícil pero no imposible

Hábitos en los niños

 

 

 

 

 

 

 

Hay cosas que como mamá me han costado más y otras menos…no sé a ustedes, pero esto de ser papás tiene cada día su afán, y es así como al pasar los días, semanas y años he ido descubriendo habilidades que tengo y otras que tengo que adquirir.

¿Lo más complicado? Inculcar hábitos.

Personalmente no me puedo acostar sin lavarme los dientes, no puedo partir el día sin ducharme y me cuesta dormir si no leo antes algo. Esos son hábitos que mis papás deben haber inculcado en mi muy muy chica y sin darme cuenta, el librito en el velador o leerme el diario en las mañanas son necesidades básicas. Increíble, pero pese a tenerlo tan metido en mi persona, me cuesta harto hacerlo con mis niños.

Llega la noche, uno llega cansada del trabajo, la persona que te cuidó a tus hijos también está agotada y ellos (a eso de las 7,30) son más monstruitos que criaturitas adorables. La lucha por lavarse los dientes y leerles un cuento se me hace eterna y tediosa. La mayoría de las veces doy la pelea, pero de verdad hay otras en que sencillamente el obligarlos a lavarse los dientes después de la última leche se me hace de verdad cuesta arriba. Algunas me hago la tonta, la mayoría los levanto, ellos creen que van a jugar y no. Cual sargento me instalo en el baño para que el lavado de dientes sea eso y nada más.

Me pasa también en el almuerzo. Generalmente alcanzamos a comer juntos, bien rápido porque yo me tengo que ir a trabajar. Entonces entre la rapidez y no querer que la comida con la mamá sea una mala experiencia, los dejo que se paren de la mesa antes de que todos terminen de comer. Ese hábito me interesa mucho que lo tengan, pues para mi siempre el almuerzo fue la instancia de conversación con mis papás y hermano…pero al parecer la mayoría de los días prefiero no pelear y dejar que el mayor se tome un yogurt mientras la otra come la ensalada y el tercero juega con sus autitos.

Otras cosas se me hacen fáciles: El rezar antes de quedarse dormidos o que coman la comida que haya no es problema. Tampoco es problema el que a las 8 estén con pijama y listos para cerrar los ojos. Pero de verdad que el enseñarles a esperar al hermano que termine de comer, el guardar los juguetes cuando terminan de usarlos o hacer la cama los fines de semana me significan una lucha tan grande, que muchas veces termino cediendo o haciendo las cosas yo.

Los hábitos que para mi son básicos:

-Lavarse la cara y las manos antes de comer

– Limpiarse las orejas. Detrás de las orejas en el baño y el pabellón con cotonitos.

-Mantener la nariz limpia. Cuando son chicos, les pongo fisiolimp y de ahí aspiro. Ya de grandes se acostumbran y andan pidiendo que se las limpie siempre que sienten algo.

– Cortarse las uñas. Mis niños saben que eso si o si pasa el domingo en la noche.

– Lavarse los dientes en la mañana, después de almuerzo y en la noche (la hora de la pelea)

– No pararse de la mesa hasta que todos hayan terminado de comer.

– Ordenar sus juguetes antes de dormir.

– Leer un cuento y rezar.

¿A ustedes les pasa? ¿Qué cosas de ser papás les cuestan mucho y otras no? ¿Logran que el cansancio del final del día no les gane y siguen siempre al pie de la letra sus reglas de crianza? ¿Tienen reglas de oro en las casas que no ceden ante nada?

Los especialistas aconsejan que siempre seamos firmes y consecuentes. Es decir por más cansados que estemos tienen que respetar las reglas, en mi caso el ponerse pijama, lavarse los dientes, rezar y dormir. Pero como tengo que hacer todo esto en media hora, muchos días estoy tentada de hacerme la tonta con las reglas, acostarlos a todos en mi cama y dormirnos felices los cinco a la vez. Ustedes…¿lo logran?

 

Datos para mamá Opaline: ¿Cómo subir el ánimo de los más pequeños?

IMG_5830

Es común que padres se muestren preocupados frente al “mal genio” de  sus hijos. S

in embargo, es curioso creer que ellos deberían estar todo el tiempo felices, cuando es parte de la vida el vaivén de emociones, y más aún si consideramos que son pocas las herramientas con las que cuenta un niño para manifestar su frustración, rabia o pena.

Es decir: no puedes exigir que tu hijo esté siempre de “buen humor”, sería como pedírtelo a ti: ¿podrías? – Evidentemente no. Las preocupaciones, las penas, el mal dormir o comer, sensaciones corporales, etc. te lo impiden. Bueno, con los niños es exactamente lo mismo.

Estas situaciones son normales, debemos procurar enseñarles cómo manifestar su sentir. Es decir, evitar agresiones a otros, impedir que se cierren en un punto de vista que los hace sentir mal, etc. Acá tenemos una tarea ardua, de amor incondicional y de creatividad. Ayudarlos a tener perspectiva y poco a poco ir ampliando posibilidades.

 Lo primero es intentar pensar qué le pasa, tratar de investigar en sus rutinas de días anteriores, en sus relaciones  e incluso en si hemos sido capaces de darles cercanía, cariño, atención y el contacto necesario. Luego de eso, intentar poner en palabras su malestar (por ejemplo: “sé que debes estar enojado porque durante tres días no te acompañé a dormir”, “¿estás molesto porque me he tenido que ocupar de tu hermana?”). Recordemos que una de las funciones maternas es poner en palabras lo que le ocurre a nuestros hijos, con el fin de estructurar la realidad y nombrar en el afuera lo que siente adentro. Luego de esto, vamos a pedir disculpas si corresponde, acompañar más y darles la seguridad de que lo ayudarás a sentirse mejor.

Es importante que ante una manifestación de enojo te mantengas tranquila, utilices un volumen moderado de voz y puedas acercarte a tu hijo para abrazarle, acunarle, cargarle o lo que sea necesario para que la contención no sea sólo emocional sino también física. Siempre con mucho amor y demostrando cariño hacia ellos. 

Es buena idea utilizar como vehículo de expresión de emociones y de descarga el ejercicio físico/motor: deportes, bailes, juegos, dibujos etc. Siempre y cuando lo realices en contacto con él, vinculándote y haciéndolo sentir parte de una actividad en conjunto.

Cabe mencionar, que en ocasiones como madres podemos sentirnos superadas por el episodio y tendemos a gritar o a perder el control, generando ansiedad en los niños y provocando que el “mal humor” se manifieste de maneras poco adecuado. En estos casos es buena idea que seas tú quien se vaya a su pieza (si, tú… no tu hijo), respires, te calmes y no salgas hasta que estés apta para contener y manejar la situación. Con este fin es buena idea que te apoyes en una persona que esté calmada, que sea significativa para tu hijo y que pueda realizar esta labor de calmarlo. De seguro cuando salgas de la pieza estarán jugando felices y tú podrás unirte.

No es fácil pero se logra, finalmente más que de nuestras palabras los niños aprenden de neustros actos. Los niños ven, los niños hacen.

¿Y tú hijo? ¿Está de buen humor?

¿Quieres conocer más datos sobre la vida emocional y crianza de tu guagua?

Entonces no te pierdas los datos que voy a ir escribiendo en nuestro blog Opaline para que conozcas en profundidad lo que tu hijo necesita en cada etapa de la vida y así acompañar a todas las Mamá Opaline.

¿Tienes preguntas?

Puedes dejarnos tus dudas e inquietudes, acerca del desarrollo emocional de tu hijo o hija, bajo este post.

Además estaré conectada dos veces en el mes, para que conversemos de manera virtual sobre el desarrollo emocional de nuestros niños y niñas ¡Te espero!

 

Varinia Signorelli

Psicóloga Infantil & Femenina

www.supermadre.net

 

Consejos papa mamá Opaline: Lactancia & Vacunación

img_2485

¿Cuántas veces no hubieras puesto tu brazo para que te pincharan en vez de que la aguja entrara en esas pequeñas extremidades de tu hijo? Seguramente todas las que fueran necesarias. Y es que ninguna madre queda inmutable ante el llanto o sufrimiento de un hijo.

Sin embargo, es muy importante que los pequeños reciban todas las inmunizaciones prescritas por su pediatra (las Ministeriales y algunas complementarias). Entonces, ¿Cómo proteger a nuestros niños y cumplir con este deber?

Te cuento que la Organización Mundial de la Salud (OMS) elaboró un documento sobre un tema del que ya se estaba hablando, y es clara en este aspecto: es conveniente dar el pecho a los lactantes durante la vacunación o inmediatamente después.

Es decir, de alguna manera se hace “oficial” la tetanalgesia o el efecto calmante que les produce a las guaguas ser amamantados, un concepto defendido por muchos pediatras y por supuesto por muchas madres que han comprobado su efectividad.

Basándose en el examen exhaustivo realizado por el Grupo de Expertos de la OMS en asesoramiento estratégico en materia de inmunización (SAGE), se ha publicado recientemente un documento de reducción del dolor que causa la vacunación, con las siguientes medidas generales, que se recomienda incluir en los programas nacionales de vacunación (aplicables a todos los países y grupos de edad):

• El personal que lleva a cabo la vacunación debe estar bien informado y tener una actitud calmada y cooperativa. Es preferible utilizar expresiones neutras; por ejemplo, “ahora se la voy a poner” que “ahora le voy a pinchar”.

• Es importante tener en cuenta la edad del paciente para colocarlo correctamente. Si se trata de un lactante o niño pequeño, es conveniente que les sostenga la persona que les cuida; para el resto de pacientes, lo más adecuado es sentarse con la espalda recta.

• No se recomienda la aspiración (tirar hacia atrás del émbolo de la jeringa) durante las inyecciones intramusculares, ya que se puede aumentar el dolor.

• Cuando se inyecten varias vacunas de forma secuencial en la misma visita, deben administrarse de menor a mayor posibilidad de causar dolor.

Además de las medidas generales, se recomiendan otras medidas específicas para los lactantes y niños pequeños, entre la que se encuentra la que ha dado lugar a este artículo:

•La persona que cuida del niño debe estar siempre presente durante y después de la inyección (se adhiere a la Carta de derechos del Niño Hospitalizado, aunque no se trate de un ingreso pero sí es una intervención médica y además es dolorosa).

•Es conveniente dar el pecho a los lactantes durante la vacunación o inmediatamente después.

•Se recomienda distraer a los niños menores de seis años con un juguete, un vídeo o música para relajarlos y jamás vacunarlos dormidos.

 

Esperamos que esta manera de hacer oficial el derecho de los niños a ser amamantados para reducir el dolor mientras se le administra una vacuna haga que más madres y profesionales acepten este hecho como natural y se facilite el modo de llevarlo a cabo. Además, es una manera de disipar dudas y animar a más familias a poner las vacunas, ya que, como hemos dicho, el temor al dolor es una de las excusas para no ponerlas.

Esta misma sugerencia se hace en caso de extracción de sangre u otros procedimientos médicos: dar pecho mientras se realiza para calmar el dolor, como analgésico natural.

Nos queda claro los efectos analgésicos de la lactancia. A veces no tendrán hambre y nos buscarán para tomar leche, porque necesitan sentir esa seguridad o porque algo les duele y buscan calmarse.

*En caso de no dar pecho, se sugiere que le demos un chupete para que succionen, pues el reflejo y el contacto con la madre o un cuidador de confianza para el niño, podría calmarlo también.

Fuente: OMS

¿Quieres conocer más datos sobre la vida emocional y crianza de tu guagua?

Entonces no te pierdas los datos que voy a ir escribiendo en nuestro blog Opaline para que conozcas en profundidad lo que tu hijo necesita en cada etapa de la vida y así acompañar a todas las Mamá Opaline.

¿Tienes preguntas?

Puedes dejarnos tus dudas e inquietudes, acerca del desarrollo emocional de tu hijo o hija, bajo este post.

Además estaré conectada dos veces en el mes, para que conversemos de manera virtual sobre el desarrollo emocional de nuestros niños y niñas ¡Te espero!

Varinia Signorelli

Psicóloga Infantil & Femenina

www.supermadre.net

Guaguas de Alta Demanda

Josepepe, hijo de Daniela.Escribo este post con un cargo de conciencia gigante y gran desconcierto. Mi guagua de 9 meses juega tranquilo, sólo y bajo la supervisión, sólo supervisión, de su papá que lo acompaña. ¿Qué tiene de malo, se preguntarán ustedes? Nada, claro, pero a mi me da pica, rabia no pero si pica porque mi José Pedro llora todo el día cuando está conmigo. Pensarán que exagero ¡pero les juro que no!

Soy de la firme idea de no dejar llorar nunca a las guaguas. Cuando nació, llegando de la clínica, me lo metí adentro de una polera con fular incorporado. De ahí lo pasé a la ergo baby y así lo acarree por todos lados conmigo sin mayor problema, hasta hace una semanas.

José Pedro tiene 9 meses. Yo trabajo en distintas cosas y hay momentos en los que necesito estar sola…por ejemplo, tengo que escribir en el computador y ya no lo puedo hacer con el enano en fular ni menos en mis piernas porque obviamente se adueñaría del teclado. Ahí viene mi gran drama;: Josepe llora, llora y llora hasta que lo tomo. Me ve y chilla, lo tomó y se ríe y así en una repetición constante que temo me termine llevando directo al Peral.

He tenido minutos dramáticos, como las idas semanales a la Teletón. Cuando me voy en metro, no hay problema, nos vamos abrazados y felices, pero si voy en auto, uffff dramón!!! El trayecto me toma en auto como 45 minutos. Lo meto al huevo y parte el llanterío, hasta que llegamos al mismísimo centro en Alameda. Lo bajo del huevo y me mira con su cara de amor volviendo automáticamente a ser la guaguita más rica del mundo, pero yo no. En cada llanto pienso en sus niveles de cortisol elevados, en la angustia de la separación, en que va a sentir que no lo quiero por que no lo tomo y me desespero! Juro que no exagero…una vez viajé de Santiago a Viña sola con mis tres enanos, los mayores de 4 y 3 años y yo manejando. Todo bien, feliz yo como única adulta responsable hasta que el más chico empezó a llorar en la costanera y no paró hasta que llegamos a  5 norte con 4 poniente. Yo lloraba de angustia y sus hermanos ya no sabían que canción más inventar para que el chico no tuviera tanta pena.

El asunto me preocupa harto. Mis hijos preguntan que por qué su hermano llora todo el rato cuando está conmigo y es independiente y feliz cuando está con el papá y yo de verdad no sé qué responder…No he hecho nada más que tomarlo en brazos cada vez que lo necesita y puedo hacerlo, no entiendo por qué, se los juro!

¡Tener una guaguita de alta demanda no es fácil! ¿Les ha pasado? Qué hacen? ¿Podrá la seca Varinia Signorelli ayudarnos?

Mamá Opaline: Ser mujer, mamá, trabajar y más!

mama trabajadora

 

Las mujeres hoy en día jugamos un rol muy importante, no sólo porque somos las que tenemos la maravillosa tarea de traer hijos al mundo, sino porque además tenemos la capacidad de ser multifuncionales y podemos caminar y mascar chicle al mismo tiempo. Como dice esa marca de electrodomésticos MABE para la multimujer, creo que todas las mujeres de hoy tenemos algo de MABE.

Tenemos el rol de mamá, esposa, amiga, hija, trabajamos, hacemos deporte y además queremos estar bien, física y mentalmente, en resumen, queremos hacerlas todas y nos exigimos a veces mucho por lograr ese objetivo.

Si trabajamos queremos ser las mejores en lo que hacemos, pero a la vez sentimos culpa de no poder estar en la casa con nuestros niños el tiempo que queremos, por eso es necesario optar por algún trabajo de medio día o con horario flexible y la verdad en el mercado la oferta está bien escasa. Hay mujeres que trabajan tiempo completo y se las ingenian igual para estar en todas, yo la verdad no se como lo hacen porque a mi me faltan horas en el día para poder hacer todo lo que quiero.

Pero lo más importante de esto es que debiesen crear más empleos de medio día, para que las mujeres podamos estar más tiempo con nuestros cachorros y hacer todas las actividades con tranquilidad y no andar corriendo como locas. También otra alternativa es fomentar el emprendimiento y tener algo propio donde podamos trabajar a nuestro ritmo y con nuestro horario, sin descuidar a los cachorros y la familia en general.

La verdad es que este tema da para mucho, pero creo que está en nostras poder encontrar el justo equilibrio y cada una sabe como hacerlo de la mejor manera. Y bueno para las mujeres que aún nos son mamás, aprovechen el tiempo que tienen porque después ese tiempo sigue siendo maravilloso pero compartido.

Lili Orellana

Periodista, mamá y creadora del blog

www.cachorrofurioso.com 

Datos para mamá Opaline: 7 Hábitos importantes

Fomentar-el-ejercicio-fisico-en-ninos-3

Como madre debemos saber que no sólo transmitimos carga genética a nuestros hijos, ellos también son receptores de nuestros hábitos: buenos y no tanto, los niños ven y los niños hacen lo que ven. La relación de padres e hijos es única, aprovecha la oportunidad que tienes para entregarles los hábitos que sólo tu puedes enseñarles. No necesitamos decirles mucho, solamente acompañarlos y que nos observen llevar a cabo lo importante.

Te invitamos a compartir con ellos  7 hábitos que toda madre debería enseñar, para que los adopten como costumbre. Comienza a ejercitarlos y verás como ellos los incorporan.

1.- Alimentarse con una dieta colorida

El consumo de alimentos de diferentes colores no sólo es divertido, también tiene beneficios para la salud. Ayuda a tus hijos a comprender el valor nutricional de los alimentos incluyendo un arco iris de colores en su dieta regular y una variedad de frutas y verduras. Será entretenido y saludable. Parte por colorear la tuya.

2.- No saltarse comidas

Inculcar una rutina a la hora de las comidas regulares será muy beneficioso, esto puede ayudar a mantener este buen hábito alimenticio en tus hijos cuando sean adultos. Si bien no es adecuado obligar a los niños a comer si no tienen ganas o si no le gustan los alimentos, es buena idea invitarlos siempre a la rutina de sentarse a la mesa y compartir en familia. Disfruten juntos el momento.

3.- Elegir actividades físicas

No a todos los niños les gustan los deportes, pero siempre es posible encontrar alguna actividad física que tu hijo disfrute. Así será fácil mantenerlo saludable y pueden llegar a adultos manteniendo la actividad física como parte de su rutina y sus hobbies. Les ayudará a despejarse y a relajarse frente a las tensiones de la vida de personas adultas.

4.- Evitar ver televisión

Sin duda, uno de los hábitos más importantes que debes enseñar a tu hijo, es que se mantenga alejado del sofá y a salir de su zona de confort. Estudios reportan que los niños que ven más de dos horas la televisión al día, tienen un mayor riesgo de sufrir problemas de salud, tales como: obesidad, alteraciones del sueño, bajo rendimiento escolar, problemas emocionales y sociales, etc. Mientras más vea en la tele, menos hará en su vida *”¿después cómo lo sorprenderás con el canto de un pajarito”*

5.- Leer a diario

Desarrollar habilidades de lectura, es uno de los mejores hábitos, un componente esencial del éxito en el colegio, pero fundamentalmente un potenciador de la creatividad y del lenguaje. Para amar la lectura deben partir escuchando leer a sus padres, viendo leer a sus padres, rodearse de libros y escuchar como se le leen cuentos desde recién nacidos. Puedes elegir libros que signifiquen un regalo para tu hijo y se sientan complacidos con esta actividad. Les regalarás compañía para siempre.

6.- Consumir agua en lugar de bebidas

El mensaje es simple: el agua es saludable y las bebidas no lo son. Tus hijos no entienden las razones por las que el exceso de azúcar es perjudicial para ellos todavía , pero seguramente conseguirán adoptar este buen hábito, siguiendo tu ejemplo. ¡Toma más agua!

7.- Mantener una actitud positiva

Los niños pueden desanimarse fácilmente si las cosas no resultan como lo esperaban. Ayuda a tu hijo a desarrollar una buena autoestima y una mentalidad positiva, mientras tolera la frustración adecuadamente. Enséñale que es capaz de afrontar los desafíos que se presenten ahora y en el futuro.

¿Quieres conocer más datos sobre la vida emocional y crianza de tu guagua?

Entonces no te pierdas los datos que voy a ir escribiendo en nuestro blog Opaline para que conozcas en profundidad lo que tu hijo necesita en cada etapa de la vida y así acompañar a todas las Mamá Opaline.

¿Tienes preguntas?

Puedes dejarnos tus dudas e inquietudes, acerca del desarrollo emocional de tu hijo o hija, bajo este post.

Además estaré conectada dos veces en el mes, para que conversemos de manera virtual sobre el desarrollo emocional de nuestros niños y niñas ¡Te espero!

Varinia Signorelli

Psicóloga Infantil & Femenina

www.supermadre.net

¿Cómo entretener a nuestros niños en casa?

niños estudiando

Se viene el invierno, las lluvias y se nos hace más difícil salir con nuestros cachorros a algún parque a jugar. Entretenerlos en la casa, sin tener que ponerles la tele, el Ipad o el celular, no es tarea fácil en estos tiempos, ya que los niños son inquietos y requieren de estímulos constantemente.

Como se viene el frío y no los podré sacar a la plaza como es habitual, compré una mesa de madera con sillas para que estuvieran los dos pintando, comiendo, y haciendo actividades juntos, lo que hasta ahora me ha dado full resultado. Aman su mesita!

Mis hijos mayores se llevan por 1 año 9 meses de diferencia y ambos están en edades inquietas, la Adela anda como un torbellino, de un lado para el otro. Juega con algún juguete y dura 5 minutos, al ratito ya se aburre y va en busca de otro. Pascual está más grande y se concentra más, dura largo tiempo haciendo alguna actividad o viendo una película, por ejemplo. Me he dado cuenta que podemos estimular a nuestros cachorros de diferentes maneras y así no solo jugar con ellos, sino que además aprovechar que desarrollen el habla o destrezas sicomotoras a través de algunas actividades manuales.

Aquí les dejo algunas ideas de cómo entretener a nuestros cachorros mientras estamos en la casa.

Hacer figuras con plasticina:

Así podrá echar a volar su imaginación y reforzar su motricidad fina.

Juego de palabras:

– El niño debe repetir palabras en forma lenta primero, para ir paulatinamente
verbalizándolas en forma rápida.
– Se sugiere mostrar la palabra escrita con su dibujo respectivo.
– El niño debe mirar al adulto para poder imitarlo.
– Colocar un espejo para que el pueda mirar su modulación.
– Hacer la repetición cuatro veces por semana.

Algunas palabras sugeridas: agua, barro, casa, dedo, mama, papa, perro, gato, letra, jirafa, auto, niño, letra, ratón, sapo, sopa, tren, uva, vaso, yema, dado, entre otras.

Describir Láminas:

– Las láminas deben ser: claras, motivadoras y coloreadas.
– Las láminas se pueden obtener en cuentos, revistas o diarios.
– Los niños deben nombrar objetos, colores, personas, acciones y lugares.

Formar Oraciones:

Las oraciones deben estar formadas por 4 ó 5 palabras con dibujos que podemos sacar de cuentos o algún libro que tengamos en la casa.
Algunas oraciones sugeridas:
La mamá y el papá viajan en avión.
El papá lee el diario en el jardín.
La mamá maneja el auto para ir al supermercado.
Las niñas juegan en el patio del colegio.
El perro duerme en su casa.
El canario come alpiste.
El perro ladra en el jardín de la casa.

La primera palabra debe ir con un círculo de color verde y la última palabra con un círculo de color rojo, para indicarle a los niños el inicio y término de la oración.

Escuchar Cuentos:

– La mamá o el papá deben contarlos con voz clara, mostrando los dibujos que trae el cuento.
– Al finalizar deben hacer preguntas relacionadas con la historia. Las preguntas pueden ser:
Descriptivas: ¿Dónde?, ¿Cómo?; cognitivas: ¿ Qué animales había ? , ¿Cuándo vinieron?; afectivas: ¿ Qué te gustó?;
valóricas ¿Crees que el personaje del cuento actuó bien?

Memorizar las vocales y el abecedario:

– Descomponer fonéticamente palabras simples, por ejemplo: m-a-m-á (diciendo el sonido de la letra).
– Reconocer números de sílaba dentro de una palabra.

Dibujar números y letras:

Hacerlos dibujar, colorear o seguir lineas punteadas, para que aprendan y desarrollen su lado sicommotor.

Hacer puzles y jugar memorice:

Los ayuda a la concentración y a desarrollar su parte cognitiva. Es importante que las láminas que usemos sean coloridas y llamativas, para estimularlos aún más.

Lili Orellana

Periodista, mamá y creadora del blog

www.cachorrofurioso.com 

Opaline y yo

“He llegado a pensar que a lo mejor mientras duerme sueña con las historias de los ocho ocupantes que descansaron antes en su cuna Opaline”

Daniela Aguilera y sus 3 hijos.

Daniela Aguilera y sus 3 hijos.

No se si era Parque Arauco o Muricy, pero tengo muy claro el recuerdo de esa tienda en el segundo piso muy cerca de la entrada con muñecos gigantes colgando del techo, un poco flotando, sábanas, cunas, muebles de guagua. En esa tienda, Opaline, mi mamá había comprado el corral donde mi hermano dormía, jugaba y se trataba de parar. Ahí mismo había comprado sábanas, velos, ropa de cama y todo lo necesario para guaguas, porque no existía ningún lugar donde hubiesen más expertos en guaguas dispuestos a ayudar en todo.

Pasaron los años y me tocó a mi. Tenía 29, nació mi primer hijo y mi suegra me ofreció su cuna. Me pareció lindo que mi guagua durmiera en algo más que un mueble, acá había una historia. Por ella habían pasado sus hijos (mis cuñados hoy veinteañeros) y mis dos sobrinos. Mi Toti fue el quinto, después vino mi sobrino ahijado, de ahí mi segunda hija, la siguió su prima y ahora la ocupa mi conchito Josepe. A él ya lo van a conocer. Antes quiero detenerme más en la cuna.

Has leído de esas cunas de colecho que permiten que la mamá y la guagua estén muy muy cerca el uno y el otro? Están de moda hace poco tiempo y facilitan el dar papa, el estar a la misma altura de la carita de la guagua y fomentan el apego, casi como si el pollito estuviera durmiendo con uno en la misma cama. Bueno, les cuento que Opaline lo hizo antes. La cuna de mi suegra es de colecho, tiene un colchón como tejido exquisito, una baranda que se regula y es del tamaño perfecto para no molestar. Cabe justo al lado de la cama, tiene rueditas y la guagua aguanta perfecto hasta el año o hasta que se empiece a parar. Lo impresionante es que después de 9 guaguas sigue estando estoica, perfecta y dispuesta para que llegue un 10 morador entre sus barrotes…lo máximo la cunita Opaline!!!

De mi Josepe, les cuento que es un guaguito especial, maravilloso, inquieto y malulo de 7 meses. Nació con una malformación congénita en su brazo izquierdo que nos tomó de sorpresa cuando nació, pero que estoy segura le da más fuerza para demostrarnos día a día lo inteligente y hábil y sabio que es…he llegado a pensar que a lo mejor mientras duerme sueña con las historias de los ocho ocupantes que descansaron antes en su cuna Opaline.

Odiosas Comparaciones

 

IMG_0007

Es inevitable comparar cuando vemos a otros niños, sobre todo si el nuestro va un poco más adelantado o atrasado que el resto ¿por qué será? 

Tengo tres niños y he pasado con los tres por la etapa de las odiosas comparaciones, con esto me refiero a ese momento cuando te preguntan, por ejemplo, cuántos años tiene tu guagua y tú dices, un año y rápidamente vienen más preguntas: ¿y ya camina? o ¿y habla?.  Porque muchas veces la guagua de uno no hace muchas cosas y los demás van mucho más avanzados, y uno queda como con cara de póker diciendo… pero igual se afirma y dice mamá, mientras el otro niñito que también tiene un año, camina, corre y hasta canta canciones de Mazapán.

Para tranquilidad de las todas las mamás, sobre todo las primerizas, he aprendido que los niños tienen diferentes niveles de madurez y tiempos, lo importante es tener claro las etapas y los logros que deben tener los niños en cada momento de su desarrollo y quedarnos sólo con eso y no con lo que hacen los demás, aunque es inevitable no comparar.

Además existe un poco de presión social, porque los abuelos, tíos, primos, hasta la nana opina y uno termina agobiado de tanta información. Lo importante es seguir nuestro instinto y si notamos que nuestro cachorro va más atrasado que el resto, consultar con el pediatra.

Los bebés tienen distintas etapas de desarrollo, aquí les dejo una pequeña guía para que tengan en cuenta:

De 0 a 6 meses: Esta es la primera etapa donde los recién nacidos llegan a descubrir el mundo, empiezan a aclarar la vista, mover sus manos y pies, reconocer la voz de la mamá, del papá y balbucear sus primeros ruidos, afirmar su cabeza y algunos hasta logran sentarse.

De 6 a 12 meses: Empiezan a moverse cada vez más, a descubrirse las partes del cuerpo, a ponerse en otras posiciones, a tomar algunos objetos, gatear y algunos más aventurados hasta aprenden a caminar. También sacan su personalidad, muestran sus sentimientos y comienzan a hilar sus primeras sílabas ma, pa, te).

De 12 a 18 meses: Ya son todos unos pequeños niños capaces de entender instrucciones, caminar, moverse, trepar, jugar, interactuar con otros niños y desarrollar su imaginación. Alguno también ya empiezan a decir sus primeras palabras e incluso frases cortas.

Tengo una amiga, mamá de tres niñitas hermosas que ha vivido esto por mucho tiempo. Sus hijas caminan a los diez meses, pero a los dos años no hablan, según ella son unos perfectos mimos y sus primas de la mismas edad hablan como al año y a los dos no suben ni las escaleras… y la presión aumenta. Pero al final y como dice ella: “tengo unos monos mudos” y que tanto!!

En fin, porque si o porque no, porque no habla o se lo habla todo, porque no camina o anda corriendo y se escapa, porque gatea y porque no también.

Lili Orellana

Periodista, mamá y creadora del blog

www.cachorrofurioso.com